miércoles, 23 de febrero de 2011

HOTEL "LA DISTANCIA"

Armé nuevamente mis valijas.

Hacerlo tan a menudo te da una práctica increíble. Cada vez lo voy haciendo más automáticamente…y también más en silencio.

Eso sí, siempre olvido algo en los lugares que dejo.

Hay veces en que suelo sentir que mi valija se va vaciando.

Siempre que armo un nuevo equipaje me quedo pensando si no debí hacerlo antes.

También alguna vez me he quedado pensando si debía partir.

Cada vez que parto alquilo habitación en el mismo hotel.

El hotel “La Distancia”.

Lleno de habitaciones sin número, en una calle perdida que no tiene nombre.

Asombrosamente siempre me toca la misma habitación. Bueno, tal vez no sea tan asombroso.

Llena de fotos viejas, que se van degradando en el color de acuerdo al tiempo que llevan pegadas en la pared.

A veces pienso en arrancarlas y quemarlas a todas

Aunque en el fondo, a lo que aspiro es a no volver a alquilar habitación en ese lugar.

El sitio no es muy abrigado, aunque la calefacción es buena. En el fondo todos saben que el frio que hace aquí no viene de afuera sino desde adentro de cada huésped.

No hay horarios de comida en “La Distancia”.

Hay días en los que parece que no hay cocina, aunque en realidad son los días en que no tengo hambre.

No hay mucha luz en los cuartos, pero uno se va acostumbrando.

Básicamente te acostumbras bastante a ver sin mucha luz. Eso se aprende en “La Distancia” y te sirve para cuando te vas también.

El hotel no está destinado para albergar mucho tiempo a sus huéspedes. Sucede que tampoco nadie pretende quedarse mucho allí. Y no es recomendable.

Sin embargo, cuentan que algunos han querido quedarse allí alojados, se han encerrado en sus habitaciones cansados de armar valijas, de ir y venir.

Nadie ha sido desalojado de allí. Los administradores saben que nadie puede habitar eternamente en “La Distancia”. O sales, o te rescatan o te mueres alli.

Ves a mucha gente alojada aquí, que cuando vuelves a ver por la calle, oculta sus rostros. Aunque hay tan poca luz en este sitio que nunca puedes estar absolutamente seguro de haber visto a alguien y poder reconocerlo después

El tiempo pasa lento en este hospedaje. Lento cómo pasa el tiempo para los que esperan.

Pero en realidad el tiempo sigue al mismo ritmo de siempre, y cuando sales de aqui te das cuenta.

Algunos o casi todos, como ya dije, para ir llevando la estadía llenan la pared con las fotos de seres queridos, de últimos amores, de recuerdos agradables.

Pero las paredes del hotel no son de buena calidad. La humedad va ganándose las fotos y hace que se vayan arruinando o cayendo al suelo.

El servicio de cuarto no existe, cada quien debe limpiar su habitación.

Dicen que quienes se han encerrado para permanecer aquí, no limpian nunca, y caminan sobre fotos viejas, de buenos y malos recuerdos.

Porque finalmente el paso del tiempo aquí, hace que todas las imágenes caigan al piso o se arruinen y terminen compartiendo el lugar las fotos del los malos y buenos recuerdos.

Si quieres, tienes que limpiar tu propio cuarto.
Nadie lo hará por ti.

Yo por ahora mantengo limpio el sendero que me lleva hasta la cama, pero sé que están por ahí tiradas un montón de imágenes que a veces me desvelan.

Dicen que el hotel esta embrujado, pero los fantasmas que lo habitan son como los huéspedes y van y vienen como ellos.

Es más, hay cierta certeza de que los fantasmas vienen con los huéspedes.

Algunos se han quejado alguna vez pretendiendo hacer aparecer que esos fantasmas no son de ellos y que alguien debe habérselos olvidado allí o se los han metido por debajo de la puerta.

Sin embargo eso es imposible, cada fantasma sabe a quién pertenece y sabe que la única manera de mantenerse vivo es persiguiendo a quien le teme.

Desde este hotel las ventanas apuntan siempre a donde quieres ver, pero los vidrios a veces se empañan de afuera y las ventanas están fijas. Tampoco hay balcones

Por eso la vista no siempre es clara, te da una visión distinta pero todos dicen lo mismo. “de aquí hay buena vista, pero no es como estar ahí”.

No hablamos mucho los huéspedes entre nosotros. En general lo hacemos cuando alguno se va.

“Al fin, me voy” nos comentamos. Y nos deseamos no volver a encontrarnos en “La Distancia”

Cuando volvemos a vernos…nos cruzamos la mirada en silencio. Entre los huéspedes hay ciertos códigos y ciertos momentos donde las palabras sobran.

Por eso, si alguna vez nos vemos por aquí, no te aflijas, no hables si no quieres.

Aquí, por falta de luz, hemos aprendido a ver casi sin usar nuestros ojos y somos de pocas palabras.

Las noches en el hotel no son fáciles. Las luces, que son tenues en el día, no se apagan por las noches, siguen iguales. Es como si allí dentro la noche y el día fueran lo mismo. Solo que por las ventanas no se ve nada, no entra esa luz que de afuera agrega algo de visión a las cosas.

Pero eso si, en la noche, la luz tenue sigue iluminando el ambiente, las fotos, las imágenes. Las que permanecen en la pared, las que han caído. Eso es bueno…y no tanto.

Cada día pareciera traer luz de esperanza en “La Distancia”, pero cada noche trae la fría sensación certera de soledad.

Nadie es feliz en este sitio, no al menos como lo desearía.

Sin embargo muchos saben que vienen de un sitio peor.

Otros vienen de un sitio que no existe más.

Aunque hay todo tipo de huéspedes, “La Distancia” es básicamente un lugar de refugiados.

Es refugio de quienes vienen de lugares que se han vuelto insoportables o de quienes vienen de lugares que ya no existen. Como de esos lugares donde murió el amor.

Alguna vez le pregunte al conserje si llevaban la cuenta de la cantidad de huéspedes que se alojaron en el hotel al menos una vez.

El me dijo “amigo, por aquí ha pasado todo el mundo”, sonrió y se alejo.

El hotel no tiene puertas, se entra y se sale libremente. Tan libremente como uno
pueda ser.

Sin embargo las habitaciones solo puede abrirse de adentro, nadie puede sacar a nadie de su habitación, quien quiera salir debe salir solo.

Así es, “La Distancia” existe. Es un hotel lleno que parece vacio. Con poca luz, sin puertas y en el que nunca faltan habitaciones. Nunca llegaras y te dirán que está completo.

De alguna extraña manera siempre tu habitación te espera. Eternamente reservada
“La Distancia” existe, y muchas veces uno desea ir allí. Pero cuando te vas siempre sueñas en no tener que volver nunca más.

DIEGO DOBLER

viernes, 11 de febrero de 2011

LATENTE

Cada día millones y millones de personas, en todas partes del mundo y a todas horas; vuelven a empezar.

Se enjuagan sus lagrimas, se perdonan ofensas, se sacuden el polvo del camino, curan una nueva herida y vuelven a mirar adelante.

A cada instante en este mundo abarrotado de materialismos y vicios que pierden a los hombres, muchos siguen creyendo en cosas que otros ya han dejado de creer y en las que otros tantos jamás creyeron.

Es inevitable preguntarse cuantas batallas deben ganarse antes de alcanzar el triunfo, pero sobre todo muchas veces nos preguntamos ¿cuántas caídas mas somos capaces de soportar antes de pensar seriamente en rendirnos o resignarnos?

Yo he llegado a dudar que esto de rearmar nuestras fuerzas y volverlo a intentar pueda partir tan solo de nuestra voluntad.

Y es que cuando nos vemos fatigados y hartos de pelear, a veces contra fantasmas tan viejos como nuestra existencia, lo difícil se parece vestir de imposible y nuestra fe se devalúa sin remedio.

Horizontes grises se nos dibujan y la idea de que nuestros sueños se han vuelto una utopía sin sentido nos amenaza insensiblemente tentándonos a abandonar nuestros esfuerzos.

Sin embargo, una fuerza parece mantenerse latente dentro nuestro y de muchos. Una fuerza que retrocede pero solo para tomar distancia y volver a emprender un nuevo intento con el mismo objetivo, el de encontrar el camino que nos lleve hacia esa forma de ser feliz que hemos elegido, la cual a veces solo entendemos nosotros.

Entonces, si a pesar de todo y de todos, incluso a pesar de nuestra escasez de fuerzas, algo sigue vivo dentro nuestro y nos dispone a continuar andando, aun con mas dudas que certezas, ¿cuál es el misterio, de donde nos viene esa fuerza, como es posible este nuevo esfuerzo? No tengo certezas de eso, pero tal vez ocurra que nuestra misión es indelegable y no podemos abandonarla aunque a veces lo pensemos.

Y como te pasa a vos, me pasa a mí y a millones de personas que caminan a tu lado. Y eso significa que somos aun muchos los que perseguimos sueños incomprensibles para los demás, y que aunque nuestros caminos puedan parecer distintos eso no nos hace mejores ni peores, somos todos buscadores. Buscadores de ese tesoro intransferible que es nuestra felicidad.

A través de todo esto aprendemos que nuestras penas no son inéditas aunque si personalísimas, aprendemos que muchos caen por día, pero se vuelven a levantar y es ese un triunfo invalorable.

Vivimos una doble sensación en muchas ocasiones. La de sentirnos solos estando con los mas cercanos y la de sentirnos acompañados por extraños que en el andar del camino se convierten en camaradas y colegas de lucha.

Es cierto, cuando caemos es difícil creer en que pronto nos levantaremos y cuando nos levantamos lo hacemos sabiendo que una nueva caída es posible. Y eso nos sirve para irnos haciendo la idea de que si nos levantamos una vez seguramente volveremos a hacerlo en el caso volver a caer.

Y lo volveremos a hacer gracias a esa fuerza que late en nuestro interior y no nos deja abandonar la búsqueda, que nos hace creer cuando nos sentimos más escépticos, que nos hace ver que la única forma de vivir es viviendo y volviendo a empezar.

Esa fuerza única, mística y latente que nos obliga a entender que la resignación de los sueños jamás podrá conducirnos al camino de una felicidad verdadera y personal.


DIEGO DOBLER.

martes, 8 de febrero de 2011

MIENTRAS

Mientras un niño ría con pureza
Habrá porque alegrarse

Mientras un niño muera de hambre
Habrá un motivo para luchar
--------------------------------------------
Mientras la depredación arruine el planeta
Habrá algo que defender

Mientras un animal sea salvado
Habrá porque festejar
--------------------------------------------
Mientras un corrupto siga robando
Habrá algo de que quejarse

Mientras siga habiendo un gesto de honestidad
Habrá un ejemplo que seguir
--------------------------------------------
Mientras haya desamores en la vida
Habrá excusas para embriagarse

Mientras el amor se siga renovando
Habrá nuevos poemas a escribir
--------------------------------------------
Mientras falten los lugares donde ir
Habrá ganas que deban esperar

Mientras haya una habitación desocupada
Habrá un par de seres dispuestos a ocuparla
--------------------------------------------
Mientras el mundo se convulsione
Habrá porque temblar

Mientras el mundo siga girando
Habrá muchos que pidan una vuelta mas
--------------------------------------------
Mientras haya algo en que creer
Muchos seguiremos creyendo

Mientras la vida de esperanzas
Seguirán sobrando los motivos para volverlo a intentar.

DIEGO DOBLER.

viernes, 4 de febrero de 2011

LAMENTO

DESDE EL CENTRO DE LA MADRE TIERRA
LLEGA EL GRITO CALIENTE Y ATERRADOR

EL VERDE DE LA ESPERANZA MUERE DIA A DIA
COMO LA ESPERANZA MISMA

COMO UNA PLAGA LOS HIJOS DE UN DIOS LA SOMETEN
LA CASTIGAN CREYENDOSE DUEÑOS DE TODO

LA SANGRE QUE PENETRA LA TIERRA POR CADA ESPECIE MUERTA
ALIMENTA EL ESTALLIDO FINAL QUE SERA DEVASTADOR

DIOS EN SU INMENSO PODER Y AL BORDE DE SU PIEDAD
PREPARA SU MANO IZQUIERDA

CULPABLES Y COMPLICES LOS HOMBRES CAMINAN
SOBRE TUMBAS Y SOBRE MINAS

LAS HEMBRAS DE CADA ESPECIE QUIEREN CUIDAR A SUS CACHORROS
LOS MACHOS HAN MUERTO Y MUEREN A DIARIO EN LA MISMA EMPRESA

HOMBRES CON OJOS CEGADOS DE SOBERBIA ANIQUILAN LO QUE ENCUENTRAN
COMO ZOMBIES ADICTOS A LA SANGRE Y A LA MUERTE

EL CANCER DEL PODER Y LA AMBICION LES COME EL ALMA
SU PERFUME A AZUFRE INUNDA EL AIRE

DESDE CADA RINCON SE LEVANTA UN ENEMIGO
Y CAE UNA NUEVA VICTIMA EN FORMA INFAME

HEMBRA MADRE DE CADA ESPECIE
CUIDA A TU CACHORRO

Y PERDONA MADRE TIERRA EN NOMBRE DE LOS HOMBRES QUE TE AMAN
POR AQUELLOS HERMANOS DEMONIOS QUE TE MATAN.

DIEGO DOBLER

CUANDO ESTE HUÉSPED SE PRESENTA

Cuenta la historia, que estando el profeta Elías exiliado, comenzó a notar que su corazón se conmovía ante la presencia de la mujer que desde su llegada lo había albergado.

Se estaba enamorando.

Esto le provoco una crisis en su interior, ya que entendía que aquella situación le impediría cumplir con su misión ante Dios.

Es por ello que repetidamente le suplicaba a su Señor que le quitara aquel sentimiento de su corazón.

Elías insistió mucho con su plegaria:

- Llévame de regreso a la tierra de Israel, señor. –decía-. ¡Mi corazón ya esta preso en este lugar, pero mi cuerpo aun puede seguir viaje!

En ese momento apareció su ángel custodio, quien le contesto de la siguiente manera:

- El señor escucha las plegarias de los que piden para olvidar el odio. Pero esta sordo para los que quieren huir del amor.

Son muy habituales los momentos en los que queremos huir del amor o no reconocer que su existencia nos ha llegado y esta transformando nuestra realidad.

Muchas personas dicen: “yo no me enamoro mas”, “no voy a pensar mas”, “yo no quiero saber mas nada”, y un sin número mas de frases celebres que se usan para auto convencerse y huir.

Sin embargo, no sé quien nos dijo que podemos triunfar ante la llegada de este huésped, muchas veces inoportuno e inesperado. Muchas veces atemporal.

Sucede que la llegada de este visitante puede tomarnos en distintos momentos.

Con todas las habitaciones ocupadas y sin intenciones de recibir a nadie.

Con todas las habitaciones ocupadas y sin embargo seducidos por esta presencia inoportuna.

Con lugar para recibirlo pero sin ganas de darle lugar.

O, en el mejor de los casos, con lugar y ganas. Caso en el que no hay nada de que quejarse, salvo idiotas histerias.

Pero más allá de estas ejemplificaciones, (a las cuales podríamos agregarles otras tantas combinaciones), y que tratan de graficar distintos estados en nuestras vidas, el hecho concreto es la llegada de este intruso llamado amor. Su presencia indiscutible.

Siempre he creído que es tan difícil revivir un sentimiento que ha muerto, como calmar un sentimiento que ha comenzado a crecer.

Autoritario, tirano, inoportuno, atemporal, imprevisto. El amor siempre actúa como una fuerza independiente de nosotros. Nos inicia un incendio que cuanto más demoramos en apagar, más difícil se vuelve de controlar.

Quizás haya situaciones en las que esta fuerza deba ser rechazada, pero me pregunto si cuando ese nuevo amor es una fuerza verdadera puede ser repelido por nuestra voluntad.

En todo caso huir no parece una buena solución. Menos aun cuando se hace por miedo o por presentir que se va a sufrir mas de lo que se va a gozar.

Porque es cierto que como dice la canción: “no se puede vivir del amor”, pero también es cierto que la vida nos enseña que sin amor tampoco es posible vivir.

Porque transitar este camino de la vida sin amor, es caminar por un campo florido con los sentidos anulados, escuchando siempre los relatos ajenos de quienes ven, huelen, gustan, oyen y sienten en todo su cuerpo lo bello y lo áspero que el paisaje pueda tener.

El amor es una rosa silvestre hermosa, pero como en todas ellas...habra que saber que tiene espinas.

DIEGO DOBLER (Basado en el libro "La Quinta Montaña" de Paulo Coelho)

miércoles, 2 de febrero de 2011

LA FOTO

A veces nuestras fotos parecen mirarnos fijamente.

Parecen querer decirnos algo. Mudas y quietas.

Un niño que me hace preguntas que aun no he podido contestar.

Un niño al que le envidio su pureza, su ingenuidad, su inocencia.

No puedo mantenerle la mirada.

A veces me pregunta:

-Ey, que ha sido de mí en ti, donde me has metido?

Y yo ahí sin saber que decirle.

Él mantiene aun en su interior, sueños suaves, amores eternos, pureza en cada beso, toda la sana inconsciencia infantil.

Creo que nunca contestare sus preguntas. Tratare de evitarlo.

Pero me mira y aun cree en mi. Al menos eso parecen decir sus ojos.

Los míos se humedecen. Que le puedo decir?

Solo y en silencio, pensando en “cosas de grandes”, el tiempo pasa y la vida se va con él.

Pienso.

Si supiera ser mas niño, si la pureza pudiera recuperarse, si los sueños de amor eterno recuperaran ese carácter utópico, si la vida pudiera verse como se veía.

Pero no. Las cosas son como son y no como uno quiere que sean. Las piedras del camino existen, los tropiezos son reales y las heridas dejan cicatrices. El tiempo pasa irreversiblemente.


Solo atino a decirle:

-Tranquilo niño, tu madre aun esta aquí, velando aun por tus sueños aunque no seas tan pequeño. Es que...... Vos sabes como es mama.
Sabes?, Quizás algunos sueños se alcanzaron y otros aun están en la mira. Pero te prometo que reinventare mil nuevos por todos aquellos que se rompieron en el camino...

Y de aquella foto, una sonrisa de confianza parece brotar lentamente.

De mis ojos al fin cae aquella lagrima contenida.

Desde aquel que esta en esa imagen al de hoy, el tiempo ha hecho su trabajo visible, y la vida uno que no lo es tanto pero que se siente más.

Ciertamente, Ya nada es lo que era.

Pero ya que “toda la vida es ahora” y que “el futuro es el lugar donde pienso pasar el resto de mis días”, apresto mis cosas, enjuago la emoción y refresco los sueños.

Me digo en silencio:

Tranquilo niño, en algún rincón escondido sé que aun vives en mi.


DIEGO DOBLER.

jueves, 27 de enero de 2011

INSTANTANEA

La tarde inunda la plaza de solitarios
Que después de su trabajo evitan llegar a casa
Para no encontrar allí la soledad
Y retrasar la angustia

En la misma plazas dos soledades se hallan
Después de tantos años y tantas batallas; perdidas y ganadas
Se abrazan y se funden, vuelven hacer las mismas promesas
Que ya han hecho antes, que aun no pudieron cumplir

Alejados de los faroles se hallan los niños jóvenes
Probando besos, estrenando calores
Se besan y abrazan y se juran primeros amores
Que un dia serán recuerdos de desilusiones

Todo ocurre al instante en la misma plaza
Mientras indiferentes pasan los autos, como manadas
Ignorando cada historia que vive allí
Y que morirá allí mismo o en alguna cama

Soledades, amores, vidas y muertes
La vida en torbellino asesina penas y angustias
Da esperanza y quita una espina aquí y otra alla
Redistribuyendo la miel de la felicidad

Todos en la misma ruleta victimas de un tirador ciego
Que ignora dolores y sueños
Que sonríe burlon sin culpas, que actua en un instante
Dejando viva la vida, haciendo utópico un sueño
Y sembrando el sendero de trampas

DIEGO DOBLER

sábado, 15 de enero de 2011

HISTORIA SIMPLE II

Luego de la naturalidad.

Luego de lo simple

Luego del último suspiro.

Cuando el sudor se enfriaba contra el viento del ventilador, ella se paro y comenzó a preparar su partida.

Los dos temían las voces de los fantasmas de siempre

Los que decían que había que evitar aquello, no caer en lo otro.

Pero por una vez los desoyeron.

Después de todo la vida y sus desencuentros se había ocupado de mantenerlos alejados mucho tiempo.

No estaba mal aquella revancha, sentirse vivo nunca puede estar mal.

Continuó el silencio por unos segundos entre ambos.

Luego empezaron las palabras. Ambos temían lo que sucedería cuando las hormonas volvieran a su lugar y la vida se presentara nuevamente en sus pensamientos.

Pero los fantasmas guardarían silencio esta vez.

Todo había sido tan natural, como si unos ángeles custodiaran el momento y guiaran cada movimiento de él y cada beso de ella.

Y el silencio de aquellos miedos los fue tranquilizando.

Quizá nadie lo entienda, mejor no lo digamos.

El apagó las siguientes palabras con otro beso.

No digas nada, no hace falta. Tampoco digas adiós, sabes que nos es imposible despedirnos…
………………………………………………………………………………………………………………………………………………
A veces entre dos no hay despedidas y nunca las habrá. Y un día burlaran los caprichos de la cobardía y del destino.

Se encontraran y reconocerán, y sabrán que hacer aunque no piensen no saberlo ni lo hayan planeado nunca.

Atravesaran una puerta tras la cual todo lo que aprendieron no les servirá de nada

Y sin embargo harán lo correcto, lo sabrán en su corazón.

El mismo corazón que los guio hasta allí, que los reunió y los incendió en un solo fuego.

Y en un mundo donde todo se derrumba, dos seres haran el amor.

Y todos los miedos liberados por Pandora simplemente callaran un instante, pues saben que amor es amor y eso significa que la esperanza aun habita en aquella caja.

DIEGO DOBLER.

jueves, 13 de enero de 2011

HISTORIA SIMPLE

La tarde cae repentinamente cuando el otoño avanza y el invierno se va acercando.
Los hombres salen de sus trabajos con las luces de las calles encendidas a pleno, y con mayor rapidez que en las épocas de calor, se dirigen a encontrar refugio en sus hogares.

Santiago también.
En su bicicleta recorre las veinticinco cuadras que dos veces por día lo separan del trabajo. En casa lo esperan.

Ya cuando su bicicleta dobla la esquina, en su casa alguien eleva la mirada y presta toda su atención a los sonidos que le llegan. Ni siquiera hace falta que Santiago ponga su llave en la puerta para que quien lo espera sepa que es él.

Al abrir la puerta con todo el cansancio del día, con el stress, con las tensiones y alguna que otra angustia, es recibido por su amigo que no puede disimular la alegría al verlo.
Y a Santiago le cambia la cara.

Evitando ser derribado por su amigo, tratando de silenciar el escándalo de sus gritos, cierra la puerta como puede, se da media vuelta, se arrodilla y se dedica a recibir todas manifestaciones de afecto que aquel comité de bienvenida le brinda día a día y noche a noche.

Luego de la recepción, se para, y se dirige a la alacena. Saca de allí un poco de comida para su amigo y se la sirve en su plato personal.

- Bueno, ahora espera un ratito acá que yo me voy a pegar un baño.

Y Fido, su amigo, que parece entender, lo mira y se dedica a saborear su alimento.

Al salir de la ducha, Fido ya lo espera relamiéndose el hocico.

Santiago saca de la heladera su cena y la acomoda en la mesa. Algo frío y sencillo como para irse rápido a la cama y estar listo para otra jornada de trabajo mañana.

El perro observa todos los movimientos de su amo y lo sigue atentamente. Cuando Santiago se sienta a la mesa, el se instala cerca de sus piernas como si necesitara ese contacto para sentirse seguro.

Santiago lo mira y le dice:

- Ya vas a ver amigo mío, un día de estos vamos a empezar a comer algo mejor.

Fido mueve la cola como coincidiendo.

Lentamente, El éxtasis de la bienvenida y la comida en su estomago se vuelven un sedante para el animal, que va sintiendo sus parpados cada vez mas pesados. Y aunque la pierna del hombre apenas se movía, Fido, debajo de la mesa, apreciaba grandemente esa caricia casi involuntaria en los alrededores de su hocico.

Así, un nuevo día llegaba a su fin y esta particular familia, como otras tantas, encontraba uno en el otro una compañía para compartirlo.

DIEGO DOBLER

jueves, 6 de enero de 2011

EL MISMO VIENTO

El caminaba hacia el norte empujado por los primeros vientos que anunciaban el otoño.

Ella hacia el sur frenada por el mismo viento, controlando su imagen en el espejo que formaban las vidrieras

Desde lejos él, la veía venir, y simplemente la veía acercarse.

Al cruzarse atinó a decir –HOLA, COMO ESTAS?

Ella frunció su seño, con gesto de intriga y duda. Se detuvo frente a él.

El no esperaba aquello, claro.

-Disculpa, nos conocemos?

Como seguir ? La duda de todo atrevido con un día de suerte.

-Si, claro. De anoche, no fue mucho tiempo ni demasiado detallado, pero eras tú, tenías esa sonrisa. No podría confundirla.

Ella aflojo su gesto y sonrió, bajo la mirada, miro hacia el sur y mientras el viento corría su pelo hacia atrás limpiando su cara, lo miro de nuevo.

Antes de que ella diga algo él se perdió en su mirada y continuo.

-Aunque realmente nunca mi sueño podría haber igualado lo que mis ojos ven en esta realidad.

-Bueno, gracias. Que tengas buen día

Y continuó su camino hacia el sur.

El se perdió en su espalda y volvió a sentir el viento empujándolo al norte.

Y también continuo su camino, murmurando –Ya me has salvado este día.

Y el polvo de las hadas que había envuelto la escena ignorada por el resto del mundo fue dispersado por el mismo viento fresco que anunciaba la llegada del otoño, el mismo viento que empujaba a unos y frenaba a otros…………..

DIEGO DOBLER

lunes, 27 de diciembre de 2010

UN NUEVO AÑO NUEVO

Habra quienes conocen la historia, esto servirá para recordarla.
Habrá quienes no la conocen, quizá sirva para entender un poco mejor las cosas…………


El cofre de Pandora (leyenda griega)

A pesar de haberse vengado de Prometeo de una manera muy cruel, Zeus aún le guardaba odio por haberle enseñado a los humanos el secreto del fuego. También estaba preocupado porque si los seres humanos se hacían más poderosos, podían quitarle su trono en el Olimpo, por lo que ideó un plan: en parte para vengarse aún más de Prometeo y en parte para resguardar su posición.

Por voluntad de Zeus, su hija Nefesto modeló a una muchacha con una mezcla de arcilla y agua. Atenea le infundió el soplo de la vida y la instruyó en las artes femeninas de la costura y la cocina; Hermes, el dios alado, le enseñó la astucia y el engaño, y Afrodita le mostró como conseguir que todos los hombres la desearan. Otras diosas la vistieron de plata y le ciñeron la cabeza con una guirnalda de flores, luego la llevaron a la presencia de Zeus.

-Toma este cofrecito-le dijo, entregándole una cajita de cobre bruñido-. Es tuyo, llévalo siempre contigo, pero no lo abras por nada del mundo. No me preguntes la razón y sé feliz, pues los dioses te han dado todo lo que las mujeres desean.

Pandora, que así se llamaba la muchacha, sonrió. Pensaba que el cofrecito estaba lleno de piedras preciosas.

-Ahora tenemos que encontrarte un marido que te ame, y yo conozco al hombre adecuado. Epimeteo. El te hará feliz.

Epimeteo era hermano de Prometeo, pero le faltaba toda la prudencia de su hermano. Prometeo le había advertido a su hermano que no aceptara ningún regalo de Zeus, pero él, un poco halagado y quizás temeroso de rechazarle, aceptó a Pandora como esposa. Hermes acompañó a la muchacha a la casa del flamante marido en el mundo de los hombres.

-Bueno, amigo Epimeteo-le dijo-. No olvides que Pandora tiene un estuche que no debe abrir por ningún concepto.

Epimeteo tomó el estuche y lo colocó en sitio seguro. Al principio, Pandora fue feliz viviendo con él y olvidó el estuche, pero más tarde empezó a reconcomerla el gusanillo de la curiosidad. "¿Por qué no podemos ver al menos que contiene"? se preguntaba.

Luego, mientras Epimeteo dormida, abrió el cofrecito, y rápidos como el viento, salieron todos los males que desde entonces nos afligen: el cansancio, la pobreza, la vejez, la enfermedad, los celos, el vicio, las pasiones, la suspicacia... Desesperada, Pandora intentó cerrar el cofrecito, pero ya era demasiado tarde. La venganza de Zeus se había realizado: la raza humana no podía ser tan noble como había querido Prometeo. La vida sería una lucha constante contra dificultades de todo género. Había pocas probabilidades de que el hombre pudiera aspirar al trono de Zeus.

Pero el triunfo del rey sobre los dioses no era completo. Una cosita de nada había quedado en el fondo del estuche y Pandora consiguió encerrarla. Era la esperanza. Con ella el género humano había encontrado la manera de sobrevivir en este mundo hostil. La esperanza daba una razón para seguir viviendo.
fuente: Mounstros, dioses y hombres de la Mitología griega, por Michael Gibson.





Es inevitable que la mitología siempre tenga la tendencia a explicar la realidad de una forma extraordinaria.

Sin embargo, también es posible que solo haya que cambiarle los nombres a los protagonistas.

El resto no parece estar alejado de la realidad que a diario vivimos.

Ojala esa esperanza que ha quedado atrapada en nuestro interior, nos siga acompañando este nuevo año y dándonos la energía necesaria para enfrentar a todo lo que ha salido de la caja y nos acecha dia a dia-

Decir FELIZ AÑO NUEVO debe dejar de ser una expresión de deseo para convertirse en un compromiso.

En pocos dias tenemos la posibilidad de hacerlo, de embarcarnos en la magnifica lucha de hacer un feliz año.

Un NUEVO AÑO NUEVO, hacerlo feliz depende de nosotros, de nuestra buena voluntad, del florecimiento de los mejores sentimientos ,que solo podrá venir de nuestro corazón, de nuestro esfuerzo, del amor que esa esperanza guardada es capaz de generar.

Diego Dobler

viernes, 3 de diciembre de 2010

UN ANGEL DE DOS CARAS

La furiosa pelea entre dos gatos rompe el sueño de mis perros que ladran enloquecidos, y sus ladridos rompen con mi sueño en medio de la noche.

Luego de los primeros minutos de inconsciencia en los que trato al menos de saber quien soy y en que lugar y punto de la noche me encuentro, me ubico en la realidad nocturna y me quedo despierto.

De lejos los felinos siguen discutiendo por sus cuestiones territoriales y yo en mi cama recuerdo aquellas noches en las que de niño algo me cortaba el sueño y me quedaba despierto en medio de la oscuridad.

Cuando esto ocurría mi mente infantil comenzaba a sufrir las consecuencias de la sugestión y la fantasía. Entonces las cosas de mi pieza se volvían amenazas que en cualquier momento podían venirse sobre mí.

Sentía miedo a la oscuridad como creo que cualquier niño siente y trataba de permanecer inmóvil y deseaba que el amanecer llegara pronto, pues era la luz mi aliada en aquella lucha contra mis miedos y sabia que con su llegada todos esos fantasmas se disiparían de la misma forma en que habían aparecido.

Ahora que no soy tan niño como antes, también suelen atacarme algunos miedos cuando me despierto en medio de la noche, pero a diferencia de aquellos tiempos los fantasmas no están volando por mi pieza y no es a la oscuridad del cuarto a lo que le tengo miedo.

Es mas, ahora ya no me basta con esperar la llegada del día para dispersar todos esos temores.

Pareciera ser que de niños los temores son provocados desde afuera hacia adentro y cuando nos volvemos un poco más grandes los temores parten desde nuestro interior.

Por eso es que la llegada del día no disipa los miedos, por eso es que vayamos a donde vayamos nuestros miedos nos acompañan.

El miedo es uno de los elementos más particulares e individuales de los espíritus humanos. No todos tenemos los mismos miedos, no todos reaccionamos igual ante el miedo y no todos lo vivimos o sufrimos de la misma forma.

Hay tal vez muchos miedos y quizás una clasificación de ellos podría resultar demasiado extensa para estas líneas y para mi capacidad. Sin embargo aquella noche yo me quede pensando en un tipo de miedo en particular: el miedo a la frustración, al fracaso, a que las cosas acaben de la forma que no deseamos o en el momento que no deseamos.

Ese miedo al “final no deseado”, a no lograr el objetivo para el cual hemos puesto tanto esfuerzo, tanto sacrificio, tanta predisposición de alma.

Este miedo esta en los padres a la hora de pensar en el futuro de sus hijos, en los enamorados a la hora de pensar que aquel amor puede acabar sin su consentimiento, en cada uno de nosotros cuando perseguimos nuestra realización personal y en muchos casos más.

El miedo es la fuerza más movilizadora que el hombre conoce y esto ciertamente ha sido descubierto hace mucho tiempo atrás.

Por eso es que tener miedo no esta mal en sí mismo, sino que es una manifestación de que nos resistimos a que algo indeseado nos pueda ocurrir.

Pero dependerá de nuestra reacción ante él lo que cambie o no nuestra historia, nuestra situación.

Parecemos estar condenados naturalmente a tener siempre algún temor que nos mantenga alertas, en la actitud que mejor nos salga para superar aquellas situaciones indeseables.

Ya no somos niños, los fantasmas no se disipan con el día; si no que por el contrario, es el dia quien trae nuestros peores temores. Pero también es el día el lugar donde debemos enfrentarnos a esas situaciones de temor, y es ahí donde tenemos la posibilidad de vencer luchando; porque sabemos que huir ya no sirve, porque sabemos que la inmovilidad es el camino a la resignación.

Somos hombres y mujeres con miedos personales, no tenemos que olvidar que temer es natural y tampoco debemos olvidar que movernos y buscar, seguir en esta lucha diaria; es la única forma de vencer a todos esos fantasmas que a veces perturban nuestro espíritu y nos hacen tener miedo.

Porque el miedo es un ángel de dos caras que nos puede inmovilizar o empujar a la acción, pero de una forma u otra esto no es mas que una clara demostración de que estamos vivos y que depende de nosotros la firma de una rendición o la declaración orgullosa de que la lucha continua.

DIEGO DOBLER

sábado, 20 de noviembre de 2010

NO AUN

UN BLOCK EN BLANCO DE HOJAS
DUERME PACIENTE EN UN RINCON
ESPERANDO SILENCIOSO
SER FECUNDADO POR UN POETA

BLANCAS HOJAS FERTILES
QUE NACIERON PARA DECIR
QUE AUN NO DICEN
QUE TAL VEZ GRITEN

NO HAN SIDO ESCRITOS AUN
LOS VERSOS MEJORES
NI LOS MÁS AMARGOS
NI LOS MÁS TRISTES

EN UN RINCON SOMBRIO
FECUNDA, FERTIL
AGUARDA UNA VIRGEN HOJA
MIS TEMBLOROSAS MANOS

NO DEBE EL POETA ESCRIBIR SOBRE LA PENA
DEBE PENAR EN EL LLANTO
DEBE LLORAR EN LA ANGUSTIA
Y BEBERSE SUS LÁGRIMAS

NO DEBE FERTILIZAR LA BLANCURA
MIENTRAS SUS OJOS ESTAN NUBLADOS
SU GARGANTA AHOGADA
Y SU ALMA AZOLADA

EN UN RINCON DE ALGUN LUGAR
ESPERA UN BLANCO BLOCK DE HOJAS
A QUE YO QUIERA ESCRIBIR
LOS VERSOS MÁS TRISTES
EL CANTO MÁS AMARGO
EL RELATO TENEBROSO
EL CUENTO SOMBRIO
EL POEMA SANGRANTE
LAS MEMORIAS QUE HOSTIGAN.

EN UN RINCON DE ALGUN LUGAR
ESPERAN ESAS HOJAS POR MÍ
EN OTRO RINCON
ESTOY SOLO YO.

DIEGO DOBLER

jueves, 11 de noviembre de 2010

EL PELIGRO DE AUSENCIA

Existe en nuestra vida, la presencia de dos masas de fuerzas.

Las fuerzas positivas y las fuerzas negativas.

Toda nuestra realidad se encuentra absolutamente teñida por unas u otras.

Las fuerzas positivas son autosuficientes, capaces de crear por si solas, generadoras de las más grandes proezas y bellezas que el hombre pueda realizar. Son fuerzas simples, son activas, son de acción. Nacidas para hacer.

Las fuerzas negativas son dependientes, incapaces por si solas de cualquier acto creativo. Su base, por lo tanto, aunque se disfrace de poder y contundencia, es tan endeble que puede desmoronarse con un solo acto positivo. Están nacidas para usurpar espacios y aprovechan siempre la existencia de las ausencias.

Quizá, todo este comienzo parezca demasiado metafísico, quizá los términos no sean del todo exactos, pero tampoco aspira a ser científico este texto.

Existe un punto crucial, la falta de actividad de fuerzas positivas. Y es crucial porque es allí donde las fuerzas negativas comienzan a trabajar, a inundar los espacios, a hacerse presentes.

Ya se ha dicho mil veces, el frio no es otra cosa que ausencia de calor.
De eso hablamos.

En nuestra realidad todo se ha ido inundando de ausencias.

Todas ellas hacen que otra cosa ocupe el lugar que deberían estar ocupando las fuerzas positivas.

Toda ausencia de un accionar positivo genera un peligro inminente de la aparición de lo que no puede sino generar al final el vacio, la angustia y la desgracia.
Pues nada se hace solo. Si el campesino no cuida su siembra, será casi seguro que la mala hierba crecerá entre ella arruinándolo todo, o devaluando su cosecha.
Toda empresa valiosa, exige presencia. Presencia de quienes quieren que aquello se realice bien, como se soñó, como se planeó.

Si el padre no le da el mensaje adecuado al hijo, el hijo escuchara palabras de afuera.

Si la mano no cuida la tierra, la tierra se seca o deja crecer cualquier cosa.
Si tú no estás ahí para hacerlo, no se hará solo, no se hará como soñaste, o saldrá de forma indeseada.

En el fondo, en el cimiento, en la esencia de las fuerzas positivas; se aloja la respuesta a todo. No hay misterios, no hay secretos. La esencia es el amor.
Incapaz es el odio y toda fuerza negativa de crecer, hacer o destruir, si hay presencia de amor.

Así es, quizá suene cursi.

Pero no hay cosa más real.

El problema reside en lo que falta; Falta amor.

En nuestro mundo, aunque mil científicos determinen que el mundo se destruye, ninguno ha conseguido decir cómo frenar el apocalipsis, como detener la carrera al desastre, como poner un freno; si ese freno no está alimentado de amor.

En casi ningún gobierno la palabra amor ocupa espacios suficientes. Antes esta la palabra economía, política y otras tantas terminologías frías y arrogantes, vacías, secas.

No se habla de amor. Por vergüenza, por mal entendida hombría, por no haber tiempo.
Y así, en ese espacio vacío, en ese silencio, se forma el espacio de las ausencias.
Todo se ajusta a la Ausencia, a la ausencia de amor.
Eso es todo.

Así de simple, así de complejo.

Ya te habías dado cuenta verdad?

Por favor, al menos dime que sí.

Diego Dobler

viernes, 29 de octubre de 2010

MUERTE. CERTEZAS Y DUDAS

La idea de la muerte nos acerca muchas sensaciones.

Quizá la certeza más temeraria es aquella que nos certifica nuestra fragilidad.

A diario nos movemos como seres inmortales, muchas de las acciones que llevamos adelante en forma cotidiana solo pueden explicarse por esta idea.

Sin embargo, cuando una muerte nos sensibiliza, lo que hace es desnudar nuestra humanidad.

Muere el joven y el viejo, el sano y el enfermo, el pobre y el poderoso, el inteligente y el ignorante. Muere el bueno y muere el malo.

No hay distinción que asegure un minuto más de vida cuando llega la hora.

Claramente, no se trata de vivir en forma temerosa, o en una vigilia constante aguardando que la negra señora golpee a nuestra puerta. Eso simplemente nos volvería locos y quizá nos terminaría empujandonos a buscarla.

En la esencia de la muerte se aloja un fantasma escondido y no tanto. Es el fantasma del fin de nuestro tiempo.

Y el fin del tiempo es en definitivas el telón final, que ya no permite nuevas salidas a escena, nuestro último acto acaba de pasar y ya no habrá otro.

Si fue el mejor o no, si dejamos en el nuestro mejor esfuerzo, si lo llevamos adelante con el corazón…ya no importa.

Todo lo que pudo haber sido o no, ya fue. Nos han retirado la hoja y no se pueden hacer más correcciones ni agregados.

Quizá ese punto final de nuestro tiempo es lo que más temor nos dé.

Cuando la muerte golpea, provoca sensaciones distintas muchas veces en función de la edad.

No da igual la desaparición de alguien con “toda la vida por delante” como de quienes han recorrido un extenso camino y han realizado muchos de sus proyectos.

Y quizá haya aquí otro condimento escondido tras esta idea de juventud y vejez, el concepto de realización. Este elemento ciertamente no reconoce edades, sin embargo es más probable que haya realizado su vida un viejo que un joven.

A todos seguramente nos queden cosas en el tintero cuando nos toque el turno, sin embargo cuanto más vacio dejemos el tintero, es probable que la muerte o el fin del tiempo que ella conlleva, deje otras sensaciones mas satisfactorias.

La muerte. El fin del tiempo. Nuestra realización.

Las religiones nos han acercado la idea de que existe algo más allá de esta vida, un edén, energía, el paraíso prometido.

Pero hoy somos hombres y mujeres, persiguiendo sueños de hombres y mujeres. Con temores de hombres y mujeres.

Vivir es una tarea difícil y alcanzar sueños es una epopeya librada por seres vulnerables con espíritu inmortal.

Una vez un sacerdote llamo a un niño que jugaba a la pelota en el patio de la escuela.

Cuando se acerco, el cura se puso a charlar con él. En un momento al sacerdote se le ocurrió preguntarle: dime ¿que harías si supieras en de un instante a otro, el mundo acabara?

El niño miro el patio con sus amigos jugando y devolviéndole la mirada la cura le dijo: “seguiría jugando a la pelota”

No hay consejero capaz de decirnos con certeza que es lo mejor para hacer con este tiempo que tenemos y que no sabemos cuánto es. Eso habita en nuestro corazón y somos los únicos capaces de encontrarlo, sacarlo y hacerlo florecer.

La convicción de estar viviendo o transitando el camino elegido es la única garantía de paz que cada día podrá alimentar nuestro espíritu y alejarnos de los temores o las sensaciones que la idea del fin, traiga a nuestras vidas.

DIEGO DOBLER.