Los seres humanos en mas de una ocasión nos sentimos tentados a emprender huidas, escapadas o fugas.
Nos sucede a veces que algunas cuestiones parecen desbordar nuestra capacidad de resolución.
Frente a algunos problemas que la vida nos plantea sentimos unas ganas muy fuertes de salir disparando tomar el primer avión, colectivo o taxi que nos expulse rápidamente a un lugar del cual, al volver todo se haya arreglado solito.
Hay muchas formas de huir. También nos gustaría emprender un largo sueño y al despertarnos de el, darnos cuenta que ya esta todo bien, que no hay de que preocuparse, que nuestra vida continua con toda normalidad.
Pero no es así. De hecho lo sabemos.
Todos sabemos que la única forma de dar solución a los problemas que la vida puede plantearnos es precisamente enfrentarlos.
Esta es una de esas cosas fáciles de decir, pero tan difíciles de llevar adelante cuando nos toca nuestro turno de actuar.
Es fácil navegar por arroyos mansos y conocidos, donde vamos disfrutando del paisaje, tomando solcito y respirando lentamente los aromas.
Pero así como los cursos de agua, la vida también cambia y en algún momento se pone tumultuosa y difícil de manejar. Se complica la situación cuando enfrentamos paisajes distintos, nuestro bote se sacude y no sabemos donde estamos parados, ni mucho menos donde podemos terminar.
No hay consejos que valgan, no hay palabras que alcancen. Sos vos, tu vida, tu situación. Los seres queridos que te rodean son un tesoro incalculable, es cierto, pero la decisión solo te pertenece a vos.
Por otro lado la eficacia que pueden tener las huidas esta limitada a ganar un poco mas de tiempo, ver mejor las cosas o tranquilizarse.
Siempre que he vuelto de este tipo de escapes, el problema esta ahí, esperándome con su mirada fija. Es mas, creo que en mas de una ocasión ha viajado en mi mochila junto conmigo.
En fin. Seria mas lindo que las cosas se arreglen solas, no?. Pero eso, no es así.
Como ya dijimos antes, a los problemas se los enfrenta.
Parece que una vez mas la cuestión se resuelve en el ámbito de ser equilibrados.
Nadie duda que a los problemas la única forma de solucionarlos es enfrentarlos. Pero también es cierto que no podemos enfrentar los problemas sin saber como, eso seria agrandar el problema.
Por eso quizá huir no este del todo mal, si esa huida se toma como una forma de juntar fuerzas e ideas. Pero nunca podemos tomarla como una solución en sí misma.
En fin, la vida parece ser esto: una constante búsqueda de salidas, se parece a un laberinto, y la única forma de recorrerlo es caminando, esquivando obstáculos y buscando alternativas.
Tal vez una de las respuestas sea encontrar la diferencia entre emprender una huida fugaz y ser un fugitivo.
Huir como herramienta que nos permita ver mejor las cosas, puede estar bueno.
Fugarse con la idea de que nos libraremos de todo lo que nos apremia, no solo es absurdo sino completamente ineficaz.
Pero bueno, cada uno hace con su vida lo que puede, ¿ no?. Aunque me pregunto: vivir como un fugitivo, ¿es realmente vivir?
DIEGO DOBLER(OCTUBRE 2005)
ALGUNA VEZ ALGUIEN DIJO "HAY UNA SOLA COSA MAS INEVITABLE QUE LA MUERTE...LA VIDA". LA MISMA FRASE ENCIERRA TANTA CRUDA VERDAD COMO EL MAS FRANCO OPTIMISMO. MIENTRAS LLEGA ALGO QUE ESCAPA A NUESTRA DESICION, HAGAMOS CON NUESTRA VIDA LO MEJOR QUE PODAMOS Y SEAMOS ARTIFICES DE ELLA. TODOS TENEMOS UNA ESPADA, RESTA QUE SEPAMOS CUANDO Y PARA QUE USARLA
lunes, 21 de marzo de 2011
martes, 15 de marzo de 2011
ALGO QUE DECIR.
Siempre he tenido la sensación de que la vida esta plagada de despedidas y retornos continuos.
Plagada de seres que se nos alejan y seres que se nos acercan.
Pareciéramos fatalmente destinados a cruzar nuestros caminos con los caminos de los demás y convertirnos así en viajeros que llegan y se marchan alternativamente.
A veces esas estadías duran mucho y otras veces son solo cruces fugaces o incluso imperceptibles.
Sin embargo no depende del tiempo que duren esos cruces de caminos, lo que los mismos nos dejen marcado en nuestros recuerdos, en nuestra conciencia, en nuestro corazón, en nuestro pensamiento o en nuestro ser.
Todos sabemos que no por fugaces, los encuentros son menos satisfactorios y gratificantes.
Y no por largos son necesariamente placenteros.
No sé bien porque, pero creo que alternativamente recibimos a personas que se acercan hasta nuestra historia y parecieran traernos un mensaje. De la misma forma que solemos ser nosotros los portadores de mensajes para otros.
Y claro esta que toda esta cuestión esta mas allá de nuestra voluntad. En mas de una oportunidad nos hemos preguntado como puedo encontrarme en esta situación o como puedo haberme cruzado con esta o aquella persona.
Somos instrumentos de algún maestro divino que hace y deshace con nosotros a su voluntad.
Pero siguiendo con esos cruces de caminos y con encuentros valiosos o no tanto, hay seres que quisiéramos dejarnos para siempre con nosotros, sin darnos cuenta, quizás, que eso a veces también es imposible. Pues cada uno tiene un camino a seguir y es inevitable que lo siga.
Así, comenzamos a amontonar souvenirs de todos esos encuentros, de experiencias; de todas esas personas que al cruzarse con nosotros nos han dejado una marca, una huella, una palabra que recordaremos siempre; un mensaje.
Personalmente siempre he sentido la obligación de que si alguien coincide conmigo, debe llevarse algo del mí, debo dejarle algo. Aunque no siempre se logra y aunque a veces uno solo fue capaz al final de provocar heridas de las que nos arrepentimos aunque no hayamos tenido la intención.
No sé bien de donde me viene ese pensamiento. Tal vez sea por esa creencia de que nada es tan casual y de que si esos encuentros se dan es por algo, aunque no haya explicación racional para este planteo.
En la vida hay gente que vale mucho y vale la pena conocer y hay otros que son solo contenedores de nada y mejor es perderlos prontamente.
Sin embargo, a pesar de esto ultimo, también de ellos se puede aprender. Yo he aprendido lo que no quisiera ser jamás. Esto no me resulta tan raro, dado que me he dado cuenta que en la vida por lo general uno termina sabiendo lo que no quiere antes de lo que realmente quiere.
También esta claro que a veces uno no tiene nada que decir. Pero aun en esa situación, es mejor un sabio silencio que un discurso de sabiduría berreta.
Vivimos en épocas de encuentros vacíos, fugaces; que solo buscan satisfacciones instantáneas. Conversaciones superficiales donde cada vez importa menos lo que le pasa al otro y solo se trata de conocer alguna intimidad que pueda valer como futura conversación de comadres.
Uno puede elegir. Ser seres vacíos o al menos decir algo que pueda tener un sentido para alguien.
Y conste que no se trata de transformarse en consejeros ni hablar desde pulpitos de sabiduría.
Solo es tratar de encontrar en nuestro interior algo que tal vez alguien que coincide con nosotros esta esperando encontrar, aunque nosotros no lo sepamos y la otra persona ni lo espere de nosotros.
DIEGO DOBLER
Plagada de seres que se nos alejan y seres que se nos acercan.
Pareciéramos fatalmente destinados a cruzar nuestros caminos con los caminos de los demás y convertirnos así en viajeros que llegan y se marchan alternativamente.
A veces esas estadías duran mucho y otras veces son solo cruces fugaces o incluso imperceptibles.
Sin embargo no depende del tiempo que duren esos cruces de caminos, lo que los mismos nos dejen marcado en nuestros recuerdos, en nuestra conciencia, en nuestro corazón, en nuestro pensamiento o en nuestro ser.
Todos sabemos que no por fugaces, los encuentros son menos satisfactorios y gratificantes.
Y no por largos son necesariamente placenteros.
No sé bien porque, pero creo que alternativamente recibimos a personas que se acercan hasta nuestra historia y parecieran traernos un mensaje. De la misma forma que solemos ser nosotros los portadores de mensajes para otros.
Y claro esta que toda esta cuestión esta mas allá de nuestra voluntad. En mas de una oportunidad nos hemos preguntado como puedo encontrarme en esta situación o como puedo haberme cruzado con esta o aquella persona.
Somos instrumentos de algún maestro divino que hace y deshace con nosotros a su voluntad.
Pero siguiendo con esos cruces de caminos y con encuentros valiosos o no tanto, hay seres que quisiéramos dejarnos para siempre con nosotros, sin darnos cuenta, quizás, que eso a veces también es imposible. Pues cada uno tiene un camino a seguir y es inevitable que lo siga.
Así, comenzamos a amontonar souvenirs de todos esos encuentros, de experiencias; de todas esas personas que al cruzarse con nosotros nos han dejado una marca, una huella, una palabra que recordaremos siempre; un mensaje.
Personalmente siempre he sentido la obligación de que si alguien coincide conmigo, debe llevarse algo del mí, debo dejarle algo. Aunque no siempre se logra y aunque a veces uno solo fue capaz al final de provocar heridas de las que nos arrepentimos aunque no hayamos tenido la intención.
No sé bien de donde me viene ese pensamiento. Tal vez sea por esa creencia de que nada es tan casual y de que si esos encuentros se dan es por algo, aunque no haya explicación racional para este planteo.
En la vida hay gente que vale mucho y vale la pena conocer y hay otros que son solo contenedores de nada y mejor es perderlos prontamente.
Sin embargo, a pesar de esto ultimo, también de ellos se puede aprender. Yo he aprendido lo que no quisiera ser jamás. Esto no me resulta tan raro, dado que me he dado cuenta que en la vida por lo general uno termina sabiendo lo que no quiere antes de lo que realmente quiere.
También esta claro que a veces uno no tiene nada que decir. Pero aun en esa situación, es mejor un sabio silencio que un discurso de sabiduría berreta.
Vivimos en épocas de encuentros vacíos, fugaces; que solo buscan satisfacciones instantáneas. Conversaciones superficiales donde cada vez importa menos lo que le pasa al otro y solo se trata de conocer alguna intimidad que pueda valer como futura conversación de comadres.
Uno puede elegir. Ser seres vacíos o al menos decir algo que pueda tener un sentido para alguien.
Y conste que no se trata de transformarse en consejeros ni hablar desde pulpitos de sabiduría.
Solo es tratar de encontrar en nuestro interior algo que tal vez alguien que coincide con nosotros esta esperando encontrar, aunque nosotros no lo sepamos y la otra persona ni lo espere de nosotros.
DIEGO DOBLER
jueves, 10 de marzo de 2011
ESOS COMPETIDORES INCOMPETENTES
El niño caminaba con su madre por la vereda del barrio, cuando de pronto por una de las esquinas doblo un carro impulsado por un caballo. El niño observó los parches colocados a ambos lados de los ojos del animal y esto le llamo la atención.
- Mama, ¿porque tiene esos parches en los ojos el caballo?- interrogo-.
- Son para que no distraiga su mirada y vea hacia delante-contesto la madre-.
- Pero así no puede disfrutar de su paseo, ni ver las flores, ni las plantas, ni nada mas que lo que tiene delante-cuestiono el niño-.
- Tenés razón. Pero el no puede elegir. Ese es su trabajo-concluyo la madre tratando de satisfacer al niño-.
El niño quedo pensando y no pregunto más. La madre se sintió aliviada ya que el cuestionario se ponía cada vez más difícil.
El caballo se alejo y madre e hijo continuaron también su camino...........”
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Es difícil a veces encontrar nuestro camino. Pero lo que no podemos dejar de descubrir primordialmente es la forma en la que lo pensamos transitar.
En este sentido y en otros tantos uno descubre primero las formas negativas de hacerlo, y yo creo que podemos ver claramente dos que a diario se nos cruzan en el camino a través de distintos ejemplos. Una es la de no mirar nunca al costado y siempre estar pensando en llegar, con las orejeras puestas para no distraernos, sin darnos cuenta que la forma de llegar es aprender del camino. Ese es el logro, de eso se trata: de aprender.
Pero existe otro caso. Un caso que no tiene parches en los ojos. Y es el caso de aquellos que se la pasan compitiendo.
Pero aclaremos algo: uno puede competir para superarse y a través de este esfuerzo personal puede llegar a dejar atrás a otros como una consecuencia no buscada. Esta competencia no es mas que la actitud humilde de querer aprender y a través de ella la persona se va formando. La meta de esta competencia es la utopía y esto hace que uno se mantenga siempre andando y con ganas de aprender. Esta forma de encarar el camino es la que genera maestros y gente a la cual vale la pena escuchar. Es un camino hacia la sabiduría.
Sin embargo existe otra competencia que podríamos denominar negativa. Esta forma de andar por la vida hace que las personas estén siempre en función de parecer o ser mas que los demás. Superar a otro no es una consecuencia, sino la causa fundamental de sus actitudes.
Es una forma soberbia de encarar el camino mirando hacia afuera pero con los oídos cerrados al aprendizaje. Solo escuchando al otro para ver en que se puede equivocar, para ver como puedo superarlo o como puedo contradecirlo.
Esto desnuda una falta de sueños propios. Siempre estoy tratando de ser mejor que alguien. Mi crecimiento depende de que alguien me genere esa sensación tan poco grata como es la envidia y a través de este motor crecer. Pero claro, este es un crecimiento artificial ya que no nace de mí, ni de mis inquietudes; sino de ese celo por superar a otro.
La falta de humildad y hasta un cierto temor de que alguien sepa mas que ellos o se destaque mas, es la triste motivación de estos individuos.
Los finales de estas historias son la prueba más elocuente de quienes se han equivocado en sus actitudes.
Quien no busca competir en forma consciente, sino que busca su crecimiento con humildad, se asegura un camino de inagotables aprendizajes y además no tardara en alcanzar niveles de sabiduría que lo volverán referente para otros que quieran aprender. Enseñara aunque sea en forma involuntaria pues a través de su accionar otros podrán ver cual es el camino.
Sin embargo quien solo ha pasado su vida compitiendo con los demás, esta condenado a un camino trunco y lleno de insatisfacciones. Su soberbia se agudizara en la madurez y nadie querrá aprender nada de alguien insatisfecho. No será referente de nada, solo de lo que no se desea ser.
A los seres humanos no nos ponen orejeras de nacimiento. Podemos ver el camino a lo largo y a lo ancho y eso es una fortuna y una responsabilidad.
Debemos ir aprendiendo de cada cosa y de cada persona que se nos cruza en el camino pero sin olvidar que la meta esta mas allá de esas circunstancias y que jamás se llega a nada si solo nos basamos en ser mas que otros.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------
“......al volver a su casa el niño encontró a su abuelo en el patio, sentado en su sillón y dando una imagen de paz como suelen darla algunos ancianos.
El niño se acerco y después de abrazarlo y besarlo le dijo:
- Abuelo, ¿vos sabes tantas cosas porque nunca te pusieron orejeras?.
El viejo lleno su cara con una mezcla de emociones y sus ojos brillaron. Sonriendo le dijo:
- Te parece que sé tanto che? No creas he. Mira como será que recién ahora estoy aprendiendo a ser abuelo, y eso gracias a vos.......”
DIEGO DOBLER
- Mama, ¿porque tiene esos parches en los ojos el caballo?- interrogo-.
- Son para que no distraiga su mirada y vea hacia delante-contesto la madre-.
- Pero así no puede disfrutar de su paseo, ni ver las flores, ni las plantas, ni nada mas que lo que tiene delante-cuestiono el niño-.
- Tenés razón. Pero el no puede elegir. Ese es su trabajo-concluyo la madre tratando de satisfacer al niño-.
El niño quedo pensando y no pregunto más. La madre se sintió aliviada ya que el cuestionario se ponía cada vez más difícil.
El caballo se alejo y madre e hijo continuaron también su camino...........”
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Es difícil a veces encontrar nuestro camino. Pero lo que no podemos dejar de descubrir primordialmente es la forma en la que lo pensamos transitar.
En este sentido y en otros tantos uno descubre primero las formas negativas de hacerlo, y yo creo que podemos ver claramente dos que a diario se nos cruzan en el camino a través de distintos ejemplos. Una es la de no mirar nunca al costado y siempre estar pensando en llegar, con las orejeras puestas para no distraernos, sin darnos cuenta que la forma de llegar es aprender del camino. Ese es el logro, de eso se trata: de aprender.
Pero existe otro caso. Un caso que no tiene parches en los ojos. Y es el caso de aquellos que se la pasan compitiendo.
Pero aclaremos algo: uno puede competir para superarse y a través de este esfuerzo personal puede llegar a dejar atrás a otros como una consecuencia no buscada. Esta competencia no es mas que la actitud humilde de querer aprender y a través de ella la persona se va formando. La meta de esta competencia es la utopía y esto hace que uno se mantenga siempre andando y con ganas de aprender. Esta forma de encarar el camino es la que genera maestros y gente a la cual vale la pena escuchar. Es un camino hacia la sabiduría.
Sin embargo existe otra competencia que podríamos denominar negativa. Esta forma de andar por la vida hace que las personas estén siempre en función de parecer o ser mas que los demás. Superar a otro no es una consecuencia, sino la causa fundamental de sus actitudes.
Es una forma soberbia de encarar el camino mirando hacia afuera pero con los oídos cerrados al aprendizaje. Solo escuchando al otro para ver en que se puede equivocar, para ver como puedo superarlo o como puedo contradecirlo.
Esto desnuda una falta de sueños propios. Siempre estoy tratando de ser mejor que alguien. Mi crecimiento depende de que alguien me genere esa sensación tan poco grata como es la envidia y a través de este motor crecer. Pero claro, este es un crecimiento artificial ya que no nace de mí, ni de mis inquietudes; sino de ese celo por superar a otro.
La falta de humildad y hasta un cierto temor de que alguien sepa mas que ellos o se destaque mas, es la triste motivación de estos individuos.
Los finales de estas historias son la prueba más elocuente de quienes se han equivocado en sus actitudes.
Quien no busca competir en forma consciente, sino que busca su crecimiento con humildad, se asegura un camino de inagotables aprendizajes y además no tardara en alcanzar niveles de sabiduría que lo volverán referente para otros que quieran aprender. Enseñara aunque sea en forma involuntaria pues a través de su accionar otros podrán ver cual es el camino.
Sin embargo quien solo ha pasado su vida compitiendo con los demás, esta condenado a un camino trunco y lleno de insatisfacciones. Su soberbia se agudizara en la madurez y nadie querrá aprender nada de alguien insatisfecho. No será referente de nada, solo de lo que no se desea ser.
A los seres humanos no nos ponen orejeras de nacimiento. Podemos ver el camino a lo largo y a lo ancho y eso es una fortuna y una responsabilidad.
Debemos ir aprendiendo de cada cosa y de cada persona que se nos cruza en el camino pero sin olvidar que la meta esta mas allá de esas circunstancias y que jamás se llega a nada si solo nos basamos en ser mas que otros.
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“......al volver a su casa el niño encontró a su abuelo en el patio, sentado en su sillón y dando una imagen de paz como suelen darla algunos ancianos.
El niño se acerco y después de abrazarlo y besarlo le dijo:
- Abuelo, ¿vos sabes tantas cosas porque nunca te pusieron orejeras?.
El viejo lleno su cara con una mezcla de emociones y sus ojos brillaron. Sonriendo le dijo:
- Te parece que sé tanto che? No creas he. Mira como será que recién ahora estoy aprendiendo a ser abuelo, y eso gracias a vos.......”
DIEGO DOBLER
martes, 8 de marzo de 2011
MUJERES
Dios, con su inmenso poder, creo un día un tesoro magnifico y misterioso, lleno de luz.
En él sembró formas de dar amor imposibles de imitar. La naturaleza esplendorosa de este tesoro era impactante, pero a la vez, su fragilidad y necesidad de ser protegido lo hacia también muy vulnerable.
Dios noto esto y por eso llamo al hombre y le explico el caso y la misión que de ahora en adelante lo ocuparía. De allí en mas el hombre cuidaría a este frágil, misterioso e inevitablemente atractivo tesoro con todo su amor por toda su vida.
Y el hombre asumió su misión.
Entonces, culminada la charla, mientras la presencia divina se evaporaba, al hombre le surgió una ultima pregunta y dijo:
-Señor, que nombre le has puesto.
Y dios le respondió
-Mujer, se llama Mujer..........
Desde entonces muchas cosas han cambiado pero negar lo natural es absurdo.
Y es que esencialmente la cuestión no cambia, y la mujer sigue siendo un tesoro irresistible para el hombre, quien siente latir en su interior la necesidad de darle protección, ya que ella sigue teniendo tanto poder como necesidad de ser cuidada y protegida.
A través del tiempo y las modas se han pretendido absurdas corrientes autodenominadas machismo y feminismo, las cuales pretenden supremacías y plantean una competencia estúpida e infantil. Pues ignoran el hecho de que existen al menos dos puntos clave que las vuelve absurdas:
Uno es que todo aquello que pretende contradecir lo natural esta irremediablemente condenado al fracaso.
Otro es el que parte de su misma auto denominación de machismo y feminismo. Cosa que a mi humilde opinión no es así.
Y digo esto pues pienso que esas denominaciones están lejos de la verdad.
Yo creo que no hay mayor acto de machismo que amar, cuidar y respetar a una mujer.
Por otro lado no existe mayor feminismo que amar a un hombre y dejarse cuidar por él.
Por eso la mujer y el hombre no están llamados a la igualdad en lo natural, ni a competir.
Pues cada uno tiene un lugar distinto en la historia de los tiempos y ese ser distintos genera las combinaciones más increíbles que se puedan imaginar.
En fin, Dios ha creado muchas cosas maravillosas, pero la mujer es uno de las creaciones que más se le deben agradecer.
Ser mujer es una misión muy importante y a través de la historia muchas han demostrado lo valioso de sus divinas presencias en este mundo.
Bellas, intrigantes, audaces, dulces, seductoras. Guardan esencialmente un tesoro incomparable y nada en la vida seria igual sin sus existencias.
Negarles esto no es ser machistas. Simplemente, es ser idiotas.................
DIEGO DOBLER
En él sembró formas de dar amor imposibles de imitar. La naturaleza esplendorosa de este tesoro era impactante, pero a la vez, su fragilidad y necesidad de ser protegido lo hacia también muy vulnerable.
Dios noto esto y por eso llamo al hombre y le explico el caso y la misión que de ahora en adelante lo ocuparía. De allí en mas el hombre cuidaría a este frágil, misterioso e inevitablemente atractivo tesoro con todo su amor por toda su vida.
Y el hombre asumió su misión.
Entonces, culminada la charla, mientras la presencia divina se evaporaba, al hombre le surgió una ultima pregunta y dijo:
-Señor, que nombre le has puesto.
Y dios le respondió
-Mujer, se llama Mujer..........
Desde entonces muchas cosas han cambiado pero negar lo natural es absurdo.
Y es que esencialmente la cuestión no cambia, y la mujer sigue siendo un tesoro irresistible para el hombre, quien siente latir en su interior la necesidad de darle protección, ya que ella sigue teniendo tanto poder como necesidad de ser cuidada y protegida.
A través del tiempo y las modas se han pretendido absurdas corrientes autodenominadas machismo y feminismo, las cuales pretenden supremacías y plantean una competencia estúpida e infantil. Pues ignoran el hecho de que existen al menos dos puntos clave que las vuelve absurdas:
Uno es que todo aquello que pretende contradecir lo natural esta irremediablemente condenado al fracaso.
Otro es el que parte de su misma auto denominación de machismo y feminismo. Cosa que a mi humilde opinión no es así.
Y digo esto pues pienso que esas denominaciones están lejos de la verdad.
Yo creo que no hay mayor acto de machismo que amar, cuidar y respetar a una mujer.
Por otro lado no existe mayor feminismo que amar a un hombre y dejarse cuidar por él.
Por eso la mujer y el hombre no están llamados a la igualdad en lo natural, ni a competir.
Pues cada uno tiene un lugar distinto en la historia de los tiempos y ese ser distintos genera las combinaciones más increíbles que se puedan imaginar.
En fin, Dios ha creado muchas cosas maravillosas, pero la mujer es uno de las creaciones que más se le deben agradecer.
Ser mujer es una misión muy importante y a través de la historia muchas han demostrado lo valioso de sus divinas presencias en este mundo.
Bellas, intrigantes, audaces, dulces, seductoras. Guardan esencialmente un tesoro incomparable y nada en la vida seria igual sin sus existencias.
Negarles esto no es ser machistas. Simplemente, es ser idiotas.................
DIEGO DOBLER
lunes, 28 de febrero de 2011
LA TENTACION DEL ABSURDO.
A veces somos tentados al absurdo.
Uno de los absurdos mas grandes es el querer discutir una mentira.
Entrar en ese juego nos expone a un espiral interminable de cuestiones sin sentido.
En principio, la mentira habla de algo que no existe.
Enredarnos en eso nos hace refutar lo inexistente y tal vez salvar algo de nuestra honorabilidad, pero sin embargo quien esta dedicado a lo falso se inspirara nuevamente y lanzara otro ataque con iguales caracteristicas infames.
No caer en la tentacion es un desafio.
El principal signo de inteligencia se manifiesta eligiendo bien al adversario. Entrar en conflicto con la fabulacion no es una buena idea.
No nos conduce a nada.
Los hombres han creado para sus leyes el "principio de inocencia", esto significa que no debemos justificar nuestra inocencia, sino que quienes acusan deben demostrar sus argumentos contundentemente.
Es cierto, resulta doloroso recibir la infamia de la calumnia.
Pero el tiempo es mas implacable que cualquier herida que una de estas traicioneras cuestiones pueda afectarnos.
Nuestro accionar es nuestro legajo.
Y la tranquilidad de espiritu nuestra garantia de paz.
LA FUERZA MAS PODEROSA DEL UNIVERSO ES EL AMOR. Y LO ES PORQUE SIEMPRE ESTA LLENO DE VERDAD.
LA MENTIRA, EL EGOISMO, LA INTRIGA, EL MIEDO, NUNCA PUEDEN PROVENIR DEL AMOR.
Quien quiera contruir debe saberlo
Como asi tambien debe saber que siempre hay alguien dispuesto a destruir.
Quien ha actuado bien, probablemente tema alguna vez por el resultado final de su lucha.
Pero en su fuero intimo sabe que ha actuado con buenas armas.
Hay un tiempo de pelear e intervenir en la lucha
Y hay un tiempo de dejar cosas en manos de DIOS.
Saber reconocer cada momento es otro desafio.
DIEGO DOBLER.
Uno de los absurdos mas grandes es el querer discutir una mentira.
Entrar en ese juego nos expone a un espiral interminable de cuestiones sin sentido.
En principio, la mentira habla de algo que no existe.
Enredarnos en eso nos hace refutar lo inexistente y tal vez salvar algo de nuestra honorabilidad, pero sin embargo quien esta dedicado a lo falso se inspirara nuevamente y lanzara otro ataque con iguales caracteristicas infames.
No caer en la tentacion es un desafio.
El principal signo de inteligencia se manifiesta eligiendo bien al adversario. Entrar en conflicto con la fabulacion no es una buena idea.
No nos conduce a nada.
Los hombres han creado para sus leyes el "principio de inocencia", esto significa que no debemos justificar nuestra inocencia, sino que quienes acusan deben demostrar sus argumentos contundentemente.
Es cierto, resulta doloroso recibir la infamia de la calumnia.
Pero el tiempo es mas implacable que cualquier herida que una de estas traicioneras cuestiones pueda afectarnos.
Nuestro accionar es nuestro legajo.
Y la tranquilidad de espiritu nuestra garantia de paz.
LA FUERZA MAS PODEROSA DEL UNIVERSO ES EL AMOR. Y LO ES PORQUE SIEMPRE ESTA LLENO DE VERDAD.
LA MENTIRA, EL EGOISMO, LA INTRIGA, EL MIEDO, NUNCA PUEDEN PROVENIR DEL AMOR.
Quien quiera contruir debe saberlo
Como asi tambien debe saber que siempre hay alguien dispuesto a destruir.
Quien ha actuado bien, probablemente tema alguna vez por el resultado final de su lucha.
Pero en su fuero intimo sabe que ha actuado con buenas armas.
Hay un tiempo de pelear e intervenir en la lucha
Y hay un tiempo de dejar cosas en manos de DIOS.
Saber reconocer cada momento es otro desafio.
DIEGO DOBLER.
miércoles, 23 de febrero de 2011
HOTEL "LA DISTANCIA"
Armé nuevamente mis valijas.
Hacerlo tan a menudo te da una práctica increíble. Cada vez lo voy haciendo más automáticamente…y también más en silencio.
Eso sí, siempre olvido algo en los lugares que dejo.
Hay veces en que suelo sentir que mi valija se va vaciando.
Siempre que armo un nuevo equipaje me quedo pensando si no debí hacerlo antes.
También alguna vez me he quedado pensando si debía partir.
Cada vez que parto alquilo habitación en el mismo hotel.
El hotel “La Distancia”.
Lleno de habitaciones sin número, en una calle perdida que no tiene nombre.
Asombrosamente siempre me toca la misma habitación. Bueno, tal vez no sea tan asombroso.
Llena de fotos viejas, que se van degradando en el color de acuerdo al tiempo que llevan pegadas en la pared.
A veces pienso en arrancarlas y quemarlas a todas
Aunque en el fondo, a lo que aspiro es a no volver a alquilar habitación en ese lugar.
El sitio no es muy abrigado, aunque la calefacción es buena. En el fondo todos saben que el frio que hace aquí no viene de afuera sino desde adentro de cada huésped.
No hay horarios de comida en “La Distancia”.
Hay días en los que parece que no hay cocina, aunque en realidad son los días en que no tengo hambre.
No hay mucha luz en los cuartos, pero uno se va acostumbrando.
Básicamente te acostumbras bastante a ver sin mucha luz. Eso se aprende en “La Distancia” y te sirve para cuando te vas también.
El hotel no está destinado para albergar mucho tiempo a sus huéspedes. Sucede que tampoco nadie pretende quedarse mucho allí. Y no es recomendable.
Sin embargo, cuentan que algunos han querido quedarse allí alojados, se han encerrado en sus habitaciones cansados de armar valijas, de ir y venir.
Nadie ha sido desalojado de allí. Los administradores saben que nadie puede habitar eternamente en “La Distancia”. O sales, o te rescatan o te mueres alli.
Ves a mucha gente alojada aquí, que cuando vuelves a ver por la calle, oculta sus rostros. Aunque hay tan poca luz en este sitio que nunca puedes estar absolutamente seguro de haber visto a alguien y poder reconocerlo después
El tiempo pasa lento en este hospedaje. Lento cómo pasa el tiempo para los que esperan.
Pero en realidad el tiempo sigue al mismo ritmo de siempre, y cuando sales de aqui te das cuenta.
Algunos o casi todos, como ya dije, para ir llevando la estadía llenan la pared con las fotos de seres queridos, de últimos amores, de recuerdos agradables.
Pero las paredes del hotel no son de buena calidad. La humedad va ganándose las fotos y hace que se vayan arruinando o cayendo al suelo.
El servicio de cuarto no existe, cada quien debe limpiar su habitación.
Dicen que quienes se han encerrado para permanecer aquí, no limpian nunca, y caminan sobre fotos viejas, de buenos y malos recuerdos.
Porque finalmente el paso del tiempo aquí, hace que todas las imágenes caigan al piso o se arruinen y terminen compartiendo el lugar las fotos del los malos y buenos recuerdos.
Si quieres, tienes que limpiar tu propio cuarto.
Nadie lo hará por ti.
Yo por ahora mantengo limpio el sendero que me lleva hasta la cama, pero sé que están por ahí tiradas un montón de imágenes que a veces me desvelan.
Dicen que el hotel esta embrujado, pero los fantasmas que lo habitan son como los huéspedes y van y vienen como ellos.
Es más, hay cierta certeza de que los fantasmas vienen con los huéspedes.
Algunos se han quejado alguna vez pretendiendo hacer aparecer que esos fantasmas no son de ellos y que alguien debe habérselos olvidado allí o se los han metido por debajo de la puerta.
Sin embargo eso es imposible, cada fantasma sabe a quién pertenece y sabe que la única manera de mantenerse vivo es persiguiendo a quien le teme.
Desde este hotel las ventanas apuntan siempre a donde quieres ver, pero los vidrios a veces se empañan de afuera y las ventanas están fijas. Tampoco hay balcones
Por eso la vista no siempre es clara, te da una visión distinta pero todos dicen lo mismo. “de aquí hay buena vista, pero no es como estar ahí”.
No hablamos mucho los huéspedes entre nosotros. En general lo hacemos cuando alguno se va.
“Al fin, me voy” nos comentamos. Y nos deseamos no volver a encontrarnos en “La Distancia”
Cuando volvemos a vernos…nos cruzamos la mirada en silencio. Entre los huéspedes hay ciertos códigos y ciertos momentos donde las palabras sobran.
Por eso, si alguna vez nos vemos por aquí, no te aflijas, no hables si no quieres.
Aquí, por falta de luz, hemos aprendido a ver casi sin usar nuestros ojos y somos de pocas palabras.
Las noches en el hotel no son fáciles. Las luces, que son tenues en el día, no se apagan por las noches, siguen iguales. Es como si allí dentro la noche y el día fueran lo mismo. Solo que por las ventanas no se ve nada, no entra esa luz que de afuera agrega algo de visión a las cosas.
Pero eso si, en la noche, la luz tenue sigue iluminando el ambiente, las fotos, las imágenes. Las que permanecen en la pared, las que han caído. Eso es bueno…y no tanto.
Cada día pareciera traer luz de esperanza en “La Distancia”, pero cada noche trae la fría sensación certera de soledad.
Nadie es feliz en este sitio, no al menos como lo desearía.
Sin embargo muchos saben que vienen de un sitio peor.
Otros vienen de un sitio que no existe más.
Aunque hay todo tipo de huéspedes, “La Distancia” es básicamente un lugar de refugiados.
Es refugio de quienes vienen de lugares que se han vuelto insoportables o de quienes vienen de lugares que ya no existen. Como de esos lugares donde murió el amor.
Alguna vez le pregunte al conserje si llevaban la cuenta de la cantidad de huéspedes que se alojaron en el hotel al menos una vez.
El me dijo “amigo, por aquí ha pasado todo el mundo”, sonrió y se alejo.
El hotel no tiene puertas, se entra y se sale libremente. Tan libremente como uno
pueda ser.
Sin embargo las habitaciones solo puede abrirse de adentro, nadie puede sacar a nadie de su habitación, quien quiera salir debe salir solo.
Así es, “La Distancia” existe. Es un hotel lleno que parece vacio. Con poca luz, sin puertas y en el que nunca faltan habitaciones. Nunca llegaras y te dirán que está completo.
De alguna extraña manera siempre tu habitación te espera. Eternamente reservada
“La Distancia” existe, y muchas veces uno desea ir allí. Pero cuando te vas siempre sueñas en no tener que volver nunca más.
DIEGO DOBLER
Hacerlo tan a menudo te da una práctica increíble. Cada vez lo voy haciendo más automáticamente…y también más en silencio.
Eso sí, siempre olvido algo en los lugares que dejo.
Hay veces en que suelo sentir que mi valija se va vaciando.
Siempre que armo un nuevo equipaje me quedo pensando si no debí hacerlo antes.
También alguna vez me he quedado pensando si debía partir.
Cada vez que parto alquilo habitación en el mismo hotel.
El hotel “La Distancia”.
Lleno de habitaciones sin número, en una calle perdida que no tiene nombre.
Asombrosamente siempre me toca la misma habitación. Bueno, tal vez no sea tan asombroso.
Llena de fotos viejas, que se van degradando en el color de acuerdo al tiempo que llevan pegadas en la pared.
A veces pienso en arrancarlas y quemarlas a todas
Aunque en el fondo, a lo que aspiro es a no volver a alquilar habitación en ese lugar.
El sitio no es muy abrigado, aunque la calefacción es buena. En el fondo todos saben que el frio que hace aquí no viene de afuera sino desde adentro de cada huésped.
No hay horarios de comida en “La Distancia”.
Hay días en los que parece que no hay cocina, aunque en realidad son los días en que no tengo hambre.
No hay mucha luz en los cuartos, pero uno se va acostumbrando.
Básicamente te acostumbras bastante a ver sin mucha luz. Eso se aprende en “La Distancia” y te sirve para cuando te vas también.
El hotel no está destinado para albergar mucho tiempo a sus huéspedes. Sucede que tampoco nadie pretende quedarse mucho allí. Y no es recomendable.
Sin embargo, cuentan que algunos han querido quedarse allí alojados, se han encerrado en sus habitaciones cansados de armar valijas, de ir y venir.
Nadie ha sido desalojado de allí. Los administradores saben que nadie puede habitar eternamente en “La Distancia”. O sales, o te rescatan o te mueres alli.
Ves a mucha gente alojada aquí, que cuando vuelves a ver por la calle, oculta sus rostros. Aunque hay tan poca luz en este sitio que nunca puedes estar absolutamente seguro de haber visto a alguien y poder reconocerlo después
El tiempo pasa lento en este hospedaje. Lento cómo pasa el tiempo para los que esperan.
Pero en realidad el tiempo sigue al mismo ritmo de siempre, y cuando sales de aqui te das cuenta.
Algunos o casi todos, como ya dije, para ir llevando la estadía llenan la pared con las fotos de seres queridos, de últimos amores, de recuerdos agradables.
Pero las paredes del hotel no son de buena calidad. La humedad va ganándose las fotos y hace que se vayan arruinando o cayendo al suelo.
El servicio de cuarto no existe, cada quien debe limpiar su habitación.
Dicen que quienes se han encerrado para permanecer aquí, no limpian nunca, y caminan sobre fotos viejas, de buenos y malos recuerdos.
Porque finalmente el paso del tiempo aquí, hace que todas las imágenes caigan al piso o se arruinen y terminen compartiendo el lugar las fotos del los malos y buenos recuerdos.
Si quieres, tienes que limpiar tu propio cuarto.
Nadie lo hará por ti.
Yo por ahora mantengo limpio el sendero que me lleva hasta la cama, pero sé que están por ahí tiradas un montón de imágenes que a veces me desvelan.
Dicen que el hotel esta embrujado, pero los fantasmas que lo habitan son como los huéspedes y van y vienen como ellos.
Es más, hay cierta certeza de que los fantasmas vienen con los huéspedes.
Algunos se han quejado alguna vez pretendiendo hacer aparecer que esos fantasmas no son de ellos y que alguien debe habérselos olvidado allí o se los han metido por debajo de la puerta.
Sin embargo eso es imposible, cada fantasma sabe a quién pertenece y sabe que la única manera de mantenerse vivo es persiguiendo a quien le teme.
Desde este hotel las ventanas apuntan siempre a donde quieres ver, pero los vidrios a veces se empañan de afuera y las ventanas están fijas. Tampoco hay balcones
Por eso la vista no siempre es clara, te da una visión distinta pero todos dicen lo mismo. “de aquí hay buena vista, pero no es como estar ahí”.
No hablamos mucho los huéspedes entre nosotros. En general lo hacemos cuando alguno se va.
“Al fin, me voy” nos comentamos. Y nos deseamos no volver a encontrarnos en “La Distancia”
Cuando volvemos a vernos…nos cruzamos la mirada en silencio. Entre los huéspedes hay ciertos códigos y ciertos momentos donde las palabras sobran.
Por eso, si alguna vez nos vemos por aquí, no te aflijas, no hables si no quieres.
Aquí, por falta de luz, hemos aprendido a ver casi sin usar nuestros ojos y somos de pocas palabras.
Las noches en el hotel no son fáciles. Las luces, que son tenues en el día, no se apagan por las noches, siguen iguales. Es como si allí dentro la noche y el día fueran lo mismo. Solo que por las ventanas no se ve nada, no entra esa luz que de afuera agrega algo de visión a las cosas.
Pero eso si, en la noche, la luz tenue sigue iluminando el ambiente, las fotos, las imágenes. Las que permanecen en la pared, las que han caído. Eso es bueno…y no tanto.
Cada día pareciera traer luz de esperanza en “La Distancia”, pero cada noche trae la fría sensación certera de soledad.
Nadie es feliz en este sitio, no al menos como lo desearía.
Sin embargo muchos saben que vienen de un sitio peor.
Otros vienen de un sitio que no existe más.
Aunque hay todo tipo de huéspedes, “La Distancia” es básicamente un lugar de refugiados.
Es refugio de quienes vienen de lugares que se han vuelto insoportables o de quienes vienen de lugares que ya no existen. Como de esos lugares donde murió el amor.
Alguna vez le pregunte al conserje si llevaban la cuenta de la cantidad de huéspedes que se alojaron en el hotel al menos una vez.
El me dijo “amigo, por aquí ha pasado todo el mundo”, sonrió y se alejo.
El hotel no tiene puertas, se entra y se sale libremente. Tan libremente como uno
pueda ser.
Sin embargo las habitaciones solo puede abrirse de adentro, nadie puede sacar a nadie de su habitación, quien quiera salir debe salir solo.
Así es, “La Distancia” existe. Es un hotel lleno que parece vacio. Con poca luz, sin puertas y en el que nunca faltan habitaciones. Nunca llegaras y te dirán que está completo.
De alguna extraña manera siempre tu habitación te espera. Eternamente reservada
“La Distancia” existe, y muchas veces uno desea ir allí. Pero cuando te vas siempre sueñas en no tener que volver nunca más.
DIEGO DOBLER
viernes, 11 de febrero de 2011
LATENTE
Cada día millones y millones de personas, en todas partes del mundo y a todas horas; vuelven a empezar.
Se enjuagan sus lagrimas, se perdonan ofensas, se sacuden el polvo del camino, curan una nueva herida y vuelven a mirar adelante.
A cada instante en este mundo abarrotado de materialismos y vicios que pierden a los hombres, muchos siguen creyendo en cosas que otros ya han dejado de creer y en las que otros tantos jamás creyeron.
Es inevitable preguntarse cuantas batallas deben ganarse antes de alcanzar el triunfo, pero sobre todo muchas veces nos preguntamos ¿cuántas caídas mas somos capaces de soportar antes de pensar seriamente en rendirnos o resignarnos?
Yo he llegado a dudar que esto de rearmar nuestras fuerzas y volverlo a intentar pueda partir tan solo de nuestra voluntad.
Y es que cuando nos vemos fatigados y hartos de pelear, a veces contra fantasmas tan viejos como nuestra existencia, lo difícil se parece vestir de imposible y nuestra fe se devalúa sin remedio.
Horizontes grises se nos dibujan y la idea de que nuestros sueños se han vuelto una utopía sin sentido nos amenaza insensiblemente tentándonos a abandonar nuestros esfuerzos.
Sin embargo, una fuerza parece mantenerse latente dentro nuestro y de muchos. Una fuerza que retrocede pero solo para tomar distancia y volver a emprender un nuevo intento con el mismo objetivo, el de encontrar el camino que nos lleve hacia esa forma de ser feliz que hemos elegido, la cual a veces solo entendemos nosotros.
Entonces, si a pesar de todo y de todos, incluso a pesar de nuestra escasez de fuerzas, algo sigue vivo dentro nuestro y nos dispone a continuar andando, aun con mas dudas que certezas, ¿cuál es el misterio, de donde nos viene esa fuerza, como es posible este nuevo esfuerzo? No tengo certezas de eso, pero tal vez ocurra que nuestra misión es indelegable y no podemos abandonarla aunque a veces lo pensemos.
Y como te pasa a vos, me pasa a mí y a millones de personas que caminan a tu lado. Y eso significa que somos aun muchos los que perseguimos sueños incomprensibles para los demás, y que aunque nuestros caminos puedan parecer distintos eso no nos hace mejores ni peores, somos todos buscadores. Buscadores de ese tesoro intransferible que es nuestra felicidad.
A través de todo esto aprendemos que nuestras penas no son inéditas aunque si personalísimas, aprendemos que muchos caen por día, pero se vuelven a levantar y es ese un triunfo invalorable.
Vivimos una doble sensación en muchas ocasiones. La de sentirnos solos estando con los mas cercanos y la de sentirnos acompañados por extraños que en el andar del camino se convierten en camaradas y colegas de lucha.
Es cierto, cuando caemos es difícil creer en que pronto nos levantaremos y cuando nos levantamos lo hacemos sabiendo que una nueva caída es posible. Y eso nos sirve para irnos haciendo la idea de que si nos levantamos una vez seguramente volveremos a hacerlo en el caso volver a caer.
Y lo volveremos a hacer gracias a esa fuerza que late en nuestro interior y no nos deja abandonar la búsqueda, que nos hace creer cuando nos sentimos más escépticos, que nos hace ver que la única forma de vivir es viviendo y volviendo a empezar.
Esa fuerza única, mística y latente que nos obliga a entender que la resignación de los sueños jamás podrá conducirnos al camino de una felicidad verdadera y personal.
DIEGO DOBLER.
Se enjuagan sus lagrimas, se perdonan ofensas, se sacuden el polvo del camino, curan una nueva herida y vuelven a mirar adelante.
A cada instante en este mundo abarrotado de materialismos y vicios que pierden a los hombres, muchos siguen creyendo en cosas que otros ya han dejado de creer y en las que otros tantos jamás creyeron.
Es inevitable preguntarse cuantas batallas deben ganarse antes de alcanzar el triunfo, pero sobre todo muchas veces nos preguntamos ¿cuántas caídas mas somos capaces de soportar antes de pensar seriamente en rendirnos o resignarnos?
Yo he llegado a dudar que esto de rearmar nuestras fuerzas y volverlo a intentar pueda partir tan solo de nuestra voluntad.
Y es que cuando nos vemos fatigados y hartos de pelear, a veces contra fantasmas tan viejos como nuestra existencia, lo difícil se parece vestir de imposible y nuestra fe se devalúa sin remedio.
Horizontes grises se nos dibujan y la idea de que nuestros sueños se han vuelto una utopía sin sentido nos amenaza insensiblemente tentándonos a abandonar nuestros esfuerzos.
Sin embargo, una fuerza parece mantenerse latente dentro nuestro y de muchos. Una fuerza que retrocede pero solo para tomar distancia y volver a emprender un nuevo intento con el mismo objetivo, el de encontrar el camino que nos lleve hacia esa forma de ser feliz que hemos elegido, la cual a veces solo entendemos nosotros.
Entonces, si a pesar de todo y de todos, incluso a pesar de nuestra escasez de fuerzas, algo sigue vivo dentro nuestro y nos dispone a continuar andando, aun con mas dudas que certezas, ¿cuál es el misterio, de donde nos viene esa fuerza, como es posible este nuevo esfuerzo? No tengo certezas de eso, pero tal vez ocurra que nuestra misión es indelegable y no podemos abandonarla aunque a veces lo pensemos.
Y como te pasa a vos, me pasa a mí y a millones de personas que caminan a tu lado. Y eso significa que somos aun muchos los que perseguimos sueños incomprensibles para los demás, y que aunque nuestros caminos puedan parecer distintos eso no nos hace mejores ni peores, somos todos buscadores. Buscadores de ese tesoro intransferible que es nuestra felicidad.
A través de todo esto aprendemos que nuestras penas no son inéditas aunque si personalísimas, aprendemos que muchos caen por día, pero se vuelven a levantar y es ese un triunfo invalorable.
Vivimos una doble sensación en muchas ocasiones. La de sentirnos solos estando con los mas cercanos y la de sentirnos acompañados por extraños que en el andar del camino se convierten en camaradas y colegas de lucha.
Es cierto, cuando caemos es difícil creer en que pronto nos levantaremos y cuando nos levantamos lo hacemos sabiendo que una nueva caída es posible. Y eso nos sirve para irnos haciendo la idea de que si nos levantamos una vez seguramente volveremos a hacerlo en el caso volver a caer.
Y lo volveremos a hacer gracias a esa fuerza que late en nuestro interior y no nos deja abandonar la búsqueda, que nos hace creer cuando nos sentimos más escépticos, que nos hace ver que la única forma de vivir es viviendo y volviendo a empezar.
Esa fuerza única, mística y latente que nos obliga a entender que la resignación de los sueños jamás podrá conducirnos al camino de una felicidad verdadera y personal.
DIEGO DOBLER.
martes, 8 de febrero de 2011
MIENTRAS
Mientras un niño ría con pureza
Habrá porque alegrarse
Mientras un niño muera de hambre
Habrá un motivo para luchar
--------------------------------------------
Mientras la depredación arruine el planeta
Habrá algo que defender
Mientras un animal sea salvado
Habrá porque festejar
--------------------------------------------
Mientras un corrupto siga robando
Habrá algo de que quejarse
Mientras siga habiendo un gesto de honestidad
Habrá un ejemplo que seguir
--------------------------------------------
Mientras haya desamores en la vida
Habrá excusas para embriagarse
Mientras el amor se siga renovando
Habrá nuevos poemas a escribir
--------------------------------------------
Mientras falten los lugares donde ir
Habrá ganas que deban esperar
Mientras haya una habitación desocupada
Habrá un par de seres dispuestos a ocuparla
--------------------------------------------
Mientras el mundo se convulsione
Habrá porque temblar
Mientras el mundo siga girando
Habrá muchos que pidan una vuelta mas
--------------------------------------------
Mientras haya algo en que creer
Muchos seguiremos creyendo
Mientras la vida de esperanzas
Seguirán sobrando los motivos para volverlo a intentar.
DIEGO DOBLER.
Habrá porque alegrarse
Mientras un niño muera de hambre
Habrá un motivo para luchar
--------------------------------------------
Mientras la depredación arruine el planeta
Habrá algo que defender
Mientras un animal sea salvado
Habrá porque festejar
--------------------------------------------
Mientras un corrupto siga robando
Habrá algo de que quejarse
Mientras siga habiendo un gesto de honestidad
Habrá un ejemplo que seguir
--------------------------------------------
Mientras haya desamores en la vida
Habrá excusas para embriagarse
Mientras el amor se siga renovando
Habrá nuevos poemas a escribir
--------------------------------------------
Mientras falten los lugares donde ir
Habrá ganas que deban esperar
Mientras haya una habitación desocupada
Habrá un par de seres dispuestos a ocuparla
--------------------------------------------
Mientras el mundo se convulsione
Habrá porque temblar
Mientras el mundo siga girando
Habrá muchos que pidan una vuelta mas
--------------------------------------------
Mientras haya algo en que creer
Muchos seguiremos creyendo
Mientras la vida de esperanzas
Seguirán sobrando los motivos para volverlo a intentar.
DIEGO DOBLER.
viernes, 4 de febrero de 2011
LAMENTO
DESDE EL CENTRO DE LA MADRE TIERRA
LLEGA EL GRITO CALIENTE Y ATERRADOR
EL VERDE DE LA ESPERANZA MUERE DIA A DIA
COMO LA ESPERANZA MISMA
COMO UNA PLAGA LOS HIJOS DE UN DIOS LA SOMETEN
LA CASTIGAN CREYENDOSE DUEÑOS DE TODO
LA SANGRE QUE PENETRA LA TIERRA POR CADA ESPECIE MUERTA
ALIMENTA EL ESTALLIDO FINAL QUE SERA DEVASTADOR
DIOS EN SU INMENSO PODER Y AL BORDE DE SU PIEDAD
PREPARA SU MANO IZQUIERDA
CULPABLES Y COMPLICES LOS HOMBRES CAMINAN
SOBRE TUMBAS Y SOBRE MINAS
LAS HEMBRAS DE CADA ESPECIE QUIEREN CUIDAR A SUS CACHORROS
LOS MACHOS HAN MUERTO Y MUEREN A DIARIO EN LA MISMA EMPRESA
HOMBRES CON OJOS CEGADOS DE SOBERBIA ANIQUILAN LO QUE ENCUENTRAN
COMO ZOMBIES ADICTOS A LA SANGRE Y A LA MUERTE
EL CANCER DEL PODER Y LA AMBICION LES COME EL ALMA
SU PERFUME A AZUFRE INUNDA EL AIRE
DESDE CADA RINCON SE LEVANTA UN ENEMIGO
Y CAE UNA NUEVA VICTIMA EN FORMA INFAME
HEMBRA MADRE DE CADA ESPECIE
CUIDA A TU CACHORRO
Y PERDONA MADRE TIERRA EN NOMBRE DE LOS HOMBRES QUE TE AMAN
POR AQUELLOS HERMANOS DEMONIOS QUE TE MATAN.
DIEGO DOBLER
LLEGA EL GRITO CALIENTE Y ATERRADOR
EL VERDE DE LA ESPERANZA MUERE DIA A DIA
COMO LA ESPERANZA MISMA
COMO UNA PLAGA LOS HIJOS DE UN DIOS LA SOMETEN
LA CASTIGAN CREYENDOSE DUEÑOS DE TODO
LA SANGRE QUE PENETRA LA TIERRA POR CADA ESPECIE MUERTA
ALIMENTA EL ESTALLIDO FINAL QUE SERA DEVASTADOR
DIOS EN SU INMENSO PODER Y AL BORDE DE SU PIEDAD
PREPARA SU MANO IZQUIERDA
CULPABLES Y COMPLICES LOS HOMBRES CAMINAN
SOBRE TUMBAS Y SOBRE MINAS
LAS HEMBRAS DE CADA ESPECIE QUIEREN CUIDAR A SUS CACHORROS
LOS MACHOS HAN MUERTO Y MUEREN A DIARIO EN LA MISMA EMPRESA
HOMBRES CON OJOS CEGADOS DE SOBERBIA ANIQUILAN LO QUE ENCUENTRAN
COMO ZOMBIES ADICTOS A LA SANGRE Y A LA MUERTE
EL CANCER DEL PODER Y LA AMBICION LES COME EL ALMA
SU PERFUME A AZUFRE INUNDA EL AIRE
DESDE CADA RINCON SE LEVANTA UN ENEMIGO
Y CAE UNA NUEVA VICTIMA EN FORMA INFAME
HEMBRA MADRE DE CADA ESPECIE
CUIDA A TU CACHORRO
Y PERDONA MADRE TIERRA EN NOMBRE DE LOS HOMBRES QUE TE AMAN
POR AQUELLOS HERMANOS DEMONIOS QUE TE MATAN.
DIEGO DOBLER
CUANDO ESTE HUÉSPED SE PRESENTA
Cuenta la historia, que estando el profeta Elías exiliado, comenzó a notar que su corazón se conmovía ante la presencia de la mujer que desde su llegada lo había albergado.
Se estaba enamorando.
Esto le provoco una crisis en su interior, ya que entendía que aquella situación le impediría cumplir con su misión ante Dios.
Es por ello que repetidamente le suplicaba a su Señor que le quitara aquel sentimiento de su corazón.
Elías insistió mucho con su plegaria:
- Llévame de regreso a la tierra de Israel, señor. –decía-. ¡Mi corazón ya esta preso en este lugar, pero mi cuerpo aun puede seguir viaje!
En ese momento apareció su ángel custodio, quien le contesto de la siguiente manera:
- El señor escucha las plegarias de los que piden para olvidar el odio. Pero esta sordo para los que quieren huir del amor.
Son muy habituales los momentos en los que queremos huir del amor o no reconocer que su existencia nos ha llegado y esta transformando nuestra realidad.
Muchas personas dicen: “yo no me enamoro mas”, “no voy a pensar mas”, “yo no quiero saber mas nada”, y un sin número mas de frases celebres que se usan para auto convencerse y huir.
Sin embargo, no sé quien nos dijo que podemos triunfar ante la llegada de este huésped, muchas veces inoportuno e inesperado. Muchas veces atemporal.
Sucede que la llegada de este visitante puede tomarnos en distintos momentos.
Con todas las habitaciones ocupadas y sin intenciones de recibir a nadie.
Con todas las habitaciones ocupadas y sin embargo seducidos por esta presencia inoportuna.
Con lugar para recibirlo pero sin ganas de darle lugar.
O, en el mejor de los casos, con lugar y ganas. Caso en el que no hay nada de que quejarse, salvo idiotas histerias.
Pero más allá de estas ejemplificaciones, (a las cuales podríamos agregarles otras tantas combinaciones), y que tratan de graficar distintos estados en nuestras vidas, el hecho concreto es la llegada de este intruso llamado amor. Su presencia indiscutible.
Siempre he creído que es tan difícil revivir un sentimiento que ha muerto, como calmar un sentimiento que ha comenzado a crecer.
Autoritario, tirano, inoportuno, atemporal, imprevisto. El amor siempre actúa como una fuerza independiente de nosotros. Nos inicia un incendio que cuanto más demoramos en apagar, más difícil se vuelve de controlar.
Quizás haya situaciones en las que esta fuerza deba ser rechazada, pero me pregunto si cuando ese nuevo amor es una fuerza verdadera puede ser repelido por nuestra voluntad.
En todo caso huir no parece una buena solución. Menos aun cuando se hace por miedo o por presentir que se va a sufrir mas de lo que se va a gozar.
Porque es cierto que como dice la canción: “no se puede vivir del amor”, pero también es cierto que la vida nos enseña que sin amor tampoco es posible vivir.
Porque transitar este camino de la vida sin amor, es caminar por un campo florido con los sentidos anulados, escuchando siempre los relatos ajenos de quienes ven, huelen, gustan, oyen y sienten en todo su cuerpo lo bello y lo áspero que el paisaje pueda tener.
El amor es una rosa silvestre hermosa, pero como en todas ellas...habra que saber que tiene espinas.
DIEGO DOBLER (Basado en el libro "La Quinta Montaña" de Paulo Coelho)
Se estaba enamorando.
Esto le provoco una crisis en su interior, ya que entendía que aquella situación le impediría cumplir con su misión ante Dios.
Es por ello que repetidamente le suplicaba a su Señor que le quitara aquel sentimiento de su corazón.
Elías insistió mucho con su plegaria:
- Llévame de regreso a la tierra de Israel, señor. –decía-. ¡Mi corazón ya esta preso en este lugar, pero mi cuerpo aun puede seguir viaje!
En ese momento apareció su ángel custodio, quien le contesto de la siguiente manera:
- El señor escucha las plegarias de los que piden para olvidar el odio. Pero esta sordo para los que quieren huir del amor.
Son muy habituales los momentos en los que queremos huir del amor o no reconocer que su existencia nos ha llegado y esta transformando nuestra realidad.
Muchas personas dicen: “yo no me enamoro mas”, “no voy a pensar mas”, “yo no quiero saber mas nada”, y un sin número mas de frases celebres que se usan para auto convencerse y huir.
Sin embargo, no sé quien nos dijo que podemos triunfar ante la llegada de este huésped, muchas veces inoportuno e inesperado. Muchas veces atemporal.
Sucede que la llegada de este visitante puede tomarnos en distintos momentos.
Con todas las habitaciones ocupadas y sin intenciones de recibir a nadie.
Con todas las habitaciones ocupadas y sin embargo seducidos por esta presencia inoportuna.
Con lugar para recibirlo pero sin ganas de darle lugar.
O, en el mejor de los casos, con lugar y ganas. Caso en el que no hay nada de que quejarse, salvo idiotas histerias.
Pero más allá de estas ejemplificaciones, (a las cuales podríamos agregarles otras tantas combinaciones), y que tratan de graficar distintos estados en nuestras vidas, el hecho concreto es la llegada de este intruso llamado amor. Su presencia indiscutible.
Siempre he creído que es tan difícil revivir un sentimiento que ha muerto, como calmar un sentimiento que ha comenzado a crecer.
Autoritario, tirano, inoportuno, atemporal, imprevisto. El amor siempre actúa como una fuerza independiente de nosotros. Nos inicia un incendio que cuanto más demoramos en apagar, más difícil se vuelve de controlar.
Quizás haya situaciones en las que esta fuerza deba ser rechazada, pero me pregunto si cuando ese nuevo amor es una fuerza verdadera puede ser repelido por nuestra voluntad.
En todo caso huir no parece una buena solución. Menos aun cuando se hace por miedo o por presentir que se va a sufrir mas de lo que se va a gozar.
Porque es cierto que como dice la canción: “no se puede vivir del amor”, pero también es cierto que la vida nos enseña que sin amor tampoco es posible vivir.
Porque transitar este camino de la vida sin amor, es caminar por un campo florido con los sentidos anulados, escuchando siempre los relatos ajenos de quienes ven, huelen, gustan, oyen y sienten en todo su cuerpo lo bello y lo áspero que el paisaje pueda tener.
El amor es una rosa silvestre hermosa, pero como en todas ellas...habra que saber que tiene espinas.
DIEGO DOBLER (Basado en el libro "La Quinta Montaña" de Paulo Coelho)
miércoles, 2 de febrero de 2011
LA FOTO
A veces nuestras fotos parecen mirarnos fijamente.
Parecen querer decirnos algo. Mudas y quietas.
Un niño que me hace preguntas que aun no he podido contestar.
Un niño al que le envidio su pureza, su ingenuidad, su inocencia.
No puedo mantenerle la mirada.
A veces me pregunta:
-Ey, que ha sido de mí en ti, donde me has metido?
Y yo ahí sin saber que decirle.
Él mantiene aun en su interior, sueños suaves, amores eternos, pureza en cada beso, toda la sana inconsciencia infantil.
Creo que nunca contestare sus preguntas. Tratare de evitarlo.
Pero me mira y aun cree en mi. Al menos eso parecen decir sus ojos.
Los míos se humedecen. Que le puedo decir?
Solo y en silencio, pensando en “cosas de grandes”, el tiempo pasa y la vida se va con él.
Pienso.
Si supiera ser mas niño, si la pureza pudiera recuperarse, si los sueños de amor eterno recuperaran ese carácter utópico, si la vida pudiera verse como se veía.
Pero no. Las cosas son como son y no como uno quiere que sean. Las piedras del camino existen, los tropiezos son reales y las heridas dejan cicatrices. El tiempo pasa irreversiblemente.
Solo atino a decirle:
-Tranquilo niño, tu madre aun esta aquí, velando aun por tus sueños aunque no seas tan pequeño. Es que...... Vos sabes como es mama.
Sabes?, Quizás algunos sueños se alcanzaron y otros aun están en la mira. Pero te prometo que reinventare mil nuevos por todos aquellos que se rompieron en el camino...
Y de aquella foto, una sonrisa de confianza parece brotar lentamente.
De mis ojos al fin cae aquella lagrima contenida.
Desde aquel que esta en esa imagen al de hoy, el tiempo ha hecho su trabajo visible, y la vida uno que no lo es tanto pero que se siente más.
Ciertamente, Ya nada es lo que era.
Pero ya que “toda la vida es ahora” y que “el futuro es el lugar donde pienso pasar el resto de mis días”, apresto mis cosas, enjuago la emoción y refresco los sueños.
Me digo en silencio:
Tranquilo niño, en algún rincón escondido sé que aun vives en mi.
DIEGO DOBLER.
Parecen querer decirnos algo. Mudas y quietas.
Un niño que me hace preguntas que aun no he podido contestar.
Un niño al que le envidio su pureza, su ingenuidad, su inocencia.
No puedo mantenerle la mirada.
A veces me pregunta:
-Ey, que ha sido de mí en ti, donde me has metido?
Y yo ahí sin saber que decirle.
Él mantiene aun en su interior, sueños suaves, amores eternos, pureza en cada beso, toda la sana inconsciencia infantil.
Creo que nunca contestare sus preguntas. Tratare de evitarlo.
Pero me mira y aun cree en mi. Al menos eso parecen decir sus ojos.
Los míos se humedecen. Que le puedo decir?
Solo y en silencio, pensando en “cosas de grandes”, el tiempo pasa y la vida se va con él.
Pienso.
Si supiera ser mas niño, si la pureza pudiera recuperarse, si los sueños de amor eterno recuperaran ese carácter utópico, si la vida pudiera verse como se veía.
Pero no. Las cosas son como son y no como uno quiere que sean. Las piedras del camino existen, los tropiezos son reales y las heridas dejan cicatrices. El tiempo pasa irreversiblemente.
Solo atino a decirle:
-Tranquilo niño, tu madre aun esta aquí, velando aun por tus sueños aunque no seas tan pequeño. Es que...... Vos sabes como es mama.
Sabes?, Quizás algunos sueños se alcanzaron y otros aun están en la mira. Pero te prometo que reinventare mil nuevos por todos aquellos que se rompieron en el camino...
Y de aquella foto, una sonrisa de confianza parece brotar lentamente.
De mis ojos al fin cae aquella lagrima contenida.
Desde aquel que esta en esa imagen al de hoy, el tiempo ha hecho su trabajo visible, y la vida uno que no lo es tanto pero que se siente más.
Ciertamente, Ya nada es lo que era.
Pero ya que “toda la vida es ahora” y que “el futuro es el lugar donde pienso pasar el resto de mis días”, apresto mis cosas, enjuago la emoción y refresco los sueños.
Me digo en silencio:
Tranquilo niño, en algún rincón escondido sé que aun vives en mi.
DIEGO DOBLER.
jueves, 27 de enero de 2011
INSTANTANEA
La tarde inunda la plaza de solitarios
Que después de su trabajo evitan llegar a casa
Para no encontrar allí la soledad
Y retrasar la angustia
En la misma plazas dos soledades se hallan
Después de tantos años y tantas batallas; perdidas y ganadas
Se abrazan y se funden, vuelven hacer las mismas promesas
Que ya han hecho antes, que aun no pudieron cumplir
Alejados de los faroles se hallan los niños jóvenes
Probando besos, estrenando calores
Se besan y abrazan y se juran primeros amores
Que un dia serán recuerdos de desilusiones
Todo ocurre al instante en la misma plaza
Mientras indiferentes pasan los autos, como manadas
Ignorando cada historia que vive allí
Y que morirá allí mismo o en alguna cama
Soledades, amores, vidas y muertes
La vida en torbellino asesina penas y angustias
Da esperanza y quita una espina aquí y otra alla
Redistribuyendo la miel de la felicidad
Todos en la misma ruleta victimas de un tirador ciego
Que ignora dolores y sueños
Que sonríe burlon sin culpas, que actua en un instante
Dejando viva la vida, haciendo utópico un sueño
Y sembrando el sendero de trampas
DIEGO DOBLER
Que después de su trabajo evitan llegar a casa
Para no encontrar allí la soledad
Y retrasar la angustia
En la misma plazas dos soledades se hallan
Después de tantos años y tantas batallas; perdidas y ganadas
Se abrazan y se funden, vuelven hacer las mismas promesas
Que ya han hecho antes, que aun no pudieron cumplir
Alejados de los faroles se hallan los niños jóvenes
Probando besos, estrenando calores
Se besan y abrazan y se juran primeros amores
Que un dia serán recuerdos de desilusiones
Todo ocurre al instante en la misma plaza
Mientras indiferentes pasan los autos, como manadas
Ignorando cada historia que vive allí
Y que morirá allí mismo o en alguna cama
Soledades, amores, vidas y muertes
La vida en torbellino asesina penas y angustias
Da esperanza y quita una espina aquí y otra alla
Redistribuyendo la miel de la felicidad
Todos en la misma ruleta victimas de un tirador ciego
Que ignora dolores y sueños
Que sonríe burlon sin culpas, que actua en un instante
Dejando viva la vida, haciendo utópico un sueño
Y sembrando el sendero de trampas
DIEGO DOBLER
sábado, 15 de enero de 2011
HISTORIA SIMPLE II
Luego de la naturalidad.
Luego de lo simple
Luego del último suspiro.
Cuando el sudor se enfriaba contra el viento del ventilador, ella se paro y comenzó a preparar su partida.
Los dos temían las voces de los fantasmas de siempre
Los que decían que había que evitar aquello, no caer en lo otro.
Pero por una vez los desoyeron.
Después de todo la vida y sus desencuentros se había ocupado de mantenerlos alejados mucho tiempo.
No estaba mal aquella revancha, sentirse vivo nunca puede estar mal.
Continuó el silencio por unos segundos entre ambos.
Luego empezaron las palabras. Ambos temían lo que sucedería cuando las hormonas volvieran a su lugar y la vida se presentara nuevamente en sus pensamientos.
Pero los fantasmas guardarían silencio esta vez.
Todo había sido tan natural, como si unos ángeles custodiaran el momento y guiaran cada movimiento de él y cada beso de ella.
Y el silencio de aquellos miedos los fue tranquilizando.
Quizá nadie lo entienda, mejor no lo digamos.
El apagó las siguientes palabras con otro beso.
No digas nada, no hace falta. Tampoco digas adiós, sabes que nos es imposible despedirnos…
………………………………………………………………………………………………………………………………………………
A veces entre dos no hay despedidas y nunca las habrá. Y un día burlaran los caprichos de la cobardía y del destino.
Se encontraran y reconocerán, y sabrán que hacer aunque no piensen no saberlo ni lo hayan planeado nunca.
Atravesaran una puerta tras la cual todo lo que aprendieron no les servirá de nada
Y sin embargo harán lo correcto, lo sabrán en su corazón.
El mismo corazón que los guio hasta allí, que los reunió y los incendió en un solo fuego.
Y en un mundo donde todo se derrumba, dos seres haran el amor.
Y todos los miedos liberados por Pandora simplemente callaran un instante, pues saben que amor es amor y eso significa que la esperanza aun habita en aquella caja.
DIEGO DOBLER.
Luego de lo simple
Luego del último suspiro.
Cuando el sudor se enfriaba contra el viento del ventilador, ella se paro y comenzó a preparar su partida.
Los dos temían las voces de los fantasmas de siempre
Los que decían que había que evitar aquello, no caer en lo otro.
Pero por una vez los desoyeron.
Después de todo la vida y sus desencuentros se había ocupado de mantenerlos alejados mucho tiempo.
No estaba mal aquella revancha, sentirse vivo nunca puede estar mal.
Continuó el silencio por unos segundos entre ambos.
Luego empezaron las palabras. Ambos temían lo que sucedería cuando las hormonas volvieran a su lugar y la vida se presentara nuevamente en sus pensamientos.
Pero los fantasmas guardarían silencio esta vez.
Todo había sido tan natural, como si unos ángeles custodiaran el momento y guiaran cada movimiento de él y cada beso de ella.
Y el silencio de aquellos miedos los fue tranquilizando.
Quizá nadie lo entienda, mejor no lo digamos.
El apagó las siguientes palabras con otro beso.
No digas nada, no hace falta. Tampoco digas adiós, sabes que nos es imposible despedirnos…
………………………………………………………………………………………………………………………………………………
A veces entre dos no hay despedidas y nunca las habrá. Y un día burlaran los caprichos de la cobardía y del destino.
Se encontraran y reconocerán, y sabrán que hacer aunque no piensen no saberlo ni lo hayan planeado nunca.
Atravesaran una puerta tras la cual todo lo que aprendieron no les servirá de nada
Y sin embargo harán lo correcto, lo sabrán en su corazón.
El mismo corazón que los guio hasta allí, que los reunió y los incendió en un solo fuego.
Y en un mundo donde todo se derrumba, dos seres haran el amor.
Y todos los miedos liberados por Pandora simplemente callaran un instante, pues saben que amor es amor y eso significa que la esperanza aun habita en aquella caja.
DIEGO DOBLER.
jueves, 13 de enero de 2011
HISTORIA SIMPLE
La tarde cae repentinamente cuando el otoño avanza y el invierno se va acercando.
Los hombres salen de sus trabajos con las luces de las calles encendidas a pleno, y con mayor rapidez que en las épocas de calor, se dirigen a encontrar refugio en sus hogares.
Santiago también.
En su bicicleta recorre las veinticinco cuadras que dos veces por día lo separan del trabajo. En casa lo esperan.
Ya cuando su bicicleta dobla la esquina, en su casa alguien eleva la mirada y presta toda su atención a los sonidos que le llegan. Ni siquiera hace falta que Santiago ponga su llave en la puerta para que quien lo espera sepa que es él.
Al abrir la puerta con todo el cansancio del día, con el stress, con las tensiones y alguna que otra angustia, es recibido por su amigo que no puede disimular la alegría al verlo.
Y a Santiago le cambia la cara.
Evitando ser derribado por su amigo, tratando de silenciar el escándalo de sus gritos, cierra la puerta como puede, se da media vuelta, se arrodilla y se dedica a recibir todas manifestaciones de afecto que aquel comité de bienvenida le brinda día a día y noche a noche.
Luego de la recepción, se para, y se dirige a la alacena. Saca de allí un poco de comida para su amigo y se la sirve en su plato personal.
- Bueno, ahora espera un ratito acá que yo me voy a pegar un baño.
Y Fido, su amigo, que parece entender, lo mira y se dedica a saborear su alimento.
Al salir de la ducha, Fido ya lo espera relamiéndose el hocico.
Santiago saca de la heladera su cena y la acomoda en la mesa. Algo frío y sencillo como para irse rápido a la cama y estar listo para otra jornada de trabajo mañana.
El perro observa todos los movimientos de su amo y lo sigue atentamente. Cuando Santiago se sienta a la mesa, el se instala cerca de sus piernas como si necesitara ese contacto para sentirse seguro.
Santiago lo mira y le dice:
- Ya vas a ver amigo mío, un día de estos vamos a empezar a comer algo mejor.
Fido mueve la cola como coincidiendo.
Lentamente, El éxtasis de la bienvenida y la comida en su estomago se vuelven un sedante para el animal, que va sintiendo sus parpados cada vez mas pesados. Y aunque la pierna del hombre apenas se movía, Fido, debajo de la mesa, apreciaba grandemente esa caricia casi involuntaria en los alrededores de su hocico.
Así, un nuevo día llegaba a su fin y esta particular familia, como otras tantas, encontraba uno en el otro una compañía para compartirlo.
DIEGO DOBLER
Los hombres salen de sus trabajos con las luces de las calles encendidas a pleno, y con mayor rapidez que en las épocas de calor, se dirigen a encontrar refugio en sus hogares.
Santiago también.
En su bicicleta recorre las veinticinco cuadras que dos veces por día lo separan del trabajo. En casa lo esperan.
Ya cuando su bicicleta dobla la esquina, en su casa alguien eleva la mirada y presta toda su atención a los sonidos que le llegan. Ni siquiera hace falta que Santiago ponga su llave en la puerta para que quien lo espera sepa que es él.
Al abrir la puerta con todo el cansancio del día, con el stress, con las tensiones y alguna que otra angustia, es recibido por su amigo que no puede disimular la alegría al verlo.
Y a Santiago le cambia la cara.
Evitando ser derribado por su amigo, tratando de silenciar el escándalo de sus gritos, cierra la puerta como puede, se da media vuelta, se arrodilla y se dedica a recibir todas manifestaciones de afecto que aquel comité de bienvenida le brinda día a día y noche a noche.
Luego de la recepción, se para, y se dirige a la alacena. Saca de allí un poco de comida para su amigo y se la sirve en su plato personal.
- Bueno, ahora espera un ratito acá que yo me voy a pegar un baño.
Y Fido, su amigo, que parece entender, lo mira y se dedica a saborear su alimento.
Al salir de la ducha, Fido ya lo espera relamiéndose el hocico.
Santiago saca de la heladera su cena y la acomoda en la mesa. Algo frío y sencillo como para irse rápido a la cama y estar listo para otra jornada de trabajo mañana.
El perro observa todos los movimientos de su amo y lo sigue atentamente. Cuando Santiago se sienta a la mesa, el se instala cerca de sus piernas como si necesitara ese contacto para sentirse seguro.
Santiago lo mira y le dice:
- Ya vas a ver amigo mío, un día de estos vamos a empezar a comer algo mejor.
Fido mueve la cola como coincidiendo.
Lentamente, El éxtasis de la bienvenida y la comida en su estomago se vuelven un sedante para el animal, que va sintiendo sus parpados cada vez mas pesados. Y aunque la pierna del hombre apenas se movía, Fido, debajo de la mesa, apreciaba grandemente esa caricia casi involuntaria en los alrededores de su hocico.
Así, un nuevo día llegaba a su fin y esta particular familia, como otras tantas, encontraba uno en el otro una compañía para compartirlo.
DIEGO DOBLER
jueves, 6 de enero de 2011
EL MISMO VIENTO
El caminaba hacia el norte empujado por los primeros vientos que anunciaban el otoño.
Ella hacia el sur frenada por el mismo viento, controlando su imagen en el espejo que formaban las vidrieras
Desde lejos él, la veía venir, y simplemente la veía acercarse.
Al cruzarse atinó a decir –HOLA, COMO ESTAS?
Ella frunció su seño, con gesto de intriga y duda. Se detuvo frente a él.
El no esperaba aquello, claro.
-Disculpa, nos conocemos?
Como seguir ? La duda de todo atrevido con un día de suerte.
-Si, claro. De anoche, no fue mucho tiempo ni demasiado detallado, pero eras tú, tenías esa sonrisa. No podría confundirla.
Ella aflojo su gesto y sonrió, bajo la mirada, miro hacia el sur y mientras el viento corría su pelo hacia atrás limpiando su cara, lo miro de nuevo.
Antes de que ella diga algo él se perdió en su mirada y continuo.
-Aunque realmente nunca mi sueño podría haber igualado lo que mis ojos ven en esta realidad.
-Bueno, gracias. Que tengas buen día
Y continuó su camino hacia el sur.
El se perdió en su espalda y volvió a sentir el viento empujándolo al norte.
Y también continuo su camino, murmurando –Ya me has salvado este día.
Y el polvo de las hadas que había envuelto la escena ignorada por el resto del mundo fue dispersado por el mismo viento fresco que anunciaba la llegada del otoño, el mismo viento que empujaba a unos y frenaba a otros…………..
DIEGO DOBLER
Ella hacia el sur frenada por el mismo viento, controlando su imagen en el espejo que formaban las vidrieras
Desde lejos él, la veía venir, y simplemente la veía acercarse.
Al cruzarse atinó a decir –HOLA, COMO ESTAS?
Ella frunció su seño, con gesto de intriga y duda. Se detuvo frente a él.
El no esperaba aquello, claro.
-Disculpa, nos conocemos?
Como seguir ? La duda de todo atrevido con un día de suerte.
-Si, claro. De anoche, no fue mucho tiempo ni demasiado detallado, pero eras tú, tenías esa sonrisa. No podría confundirla.
Ella aflojo su gesto y sonrió, bajo la mirada, miro hacia el sur y mientras el viento corría su pelo hacia atrás limpiando su cara, lo miro de nuevo.
Antes de que ella diga algo él se perdió en su mirada y continuo.
-Aunque realmente nunca mi sueño podría haber igualado lo que mis ojos ven en esta realidad.
-Bueno, gracias. Que tengas buen día
Y continuó su camino hacia el sur.
El se perdió en su espalda y volvió a sentir el viento empujándolo al norte.
Y también continuo su camino, murmurando –Ya me has salvado este día.
Y el polvo de las hadas que había envuelto la escena ignorada por el resto del mundo fue dispersado por el mismo viento fresco que anunciaba la llegada del otoño, el mismo viento que empujaba a unos y frenaba a otros…………..
DIEGO DOBLER
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